Tras un frenético lunes negro América latina, uno de los sectores cíclicos usados como “hedge”
¿Qué conclusiones sacaron en el mercado del frenético lunes negro que atravesaron los mercados?
Lo que sigue es un resumen de un informe distribuido por la consultora Deplphos Investment, que conduce Leonardo Chialva:
El fuerte y rápido deterioro de los mercados bursátiles luce exagerado para la dinámica de los fundamentos. La economía no está colapsando, y los varios bancos centrales relevantes están en un proceso de relajamiento de sus políticas monetarias (el británico, el europeo, el canadiense, y otros). Aun así, el ajuste de estos días no dejó valuaciones regaladas, ni fue lo profundo como para reflejar una situación de pánico indiscutible.
Es incierta la ventana de tiempo por la cual estarán presentes estas condiciones (el enfriamiento económico, la potencial revisión de expectativas, y el reacomodamiento de posiciones financieras al “nuevo conjunto de tasas”). Hoy nos resulta prudente mantenerse fuera. Aunque las manos más ágiles pueden intentar sacar provecho de la volatilidad.
Las “víctimas del Carry trade”. Últimamente venimos mencionando el efecto del Yen Japonés a nivel global, y en particular en Latinoamérica. La región actuó como la contracara del carry trade, pagando tasas altas, aunque esta situación ya se venía dando vuelta últimamente, en Brasil en particular, no así en México.
Nuestra región actuó como cobertura en genera
Pero además, nuestra región actuó como cobertura en general contra otras posiciones globales de moda (inteligencia artificial, criptos, etc), con sectores cíclicos usados como “hedge” (cobertura). Por esto, el día de ayer (el lunes), en el que no hubo índice estadounidense bajando menos del 3%, los índices de la región tendieron a caer menos, exhibiendo mucho menor beta que el habitual.
En Brasil, el carry trade ya estaba siendo abandonado hace varias semanas, y en parte por ello, junto con potenciales intervenciones del banco central, el tipo de cambio en este país terminó solo parcialmente devaluado, con momentos en los que llegó hasta a apreciarse en el intradiario.
El peso mexicano, que se encuentra altamente apreciado, fue de los que más se devaluó en la región, para alcanzar los 19,4 pesos por dólar.
En resumen, la región, que mayormente no participó de la fiesta del carry trade y las inversiones apalancadas apoyadas en las bajas tasas de Japón, hoy podría ser favorecida justamente por haber sido ignorada. Explicado principalmente por efecto contagio, creemos que los activos con fundamentos en la región deberían ser de los primeros en recuperar, no habiendo sido inflados por flujos que las llevasen a valuaciones exuberantes. De hecho el día de ayer vimos como en Argentina los activos, que abrieron con fuertes bajas cerraron neutrales o con bajas leves, algo similar a lo que se vivió con los activos brasileños.
Fuente: Clarín







