Sistema previsional argentino entre los peores del mundo
El sistema previsional argentino sigue entre los peores del mundo aunque muestra leves signos de mejora. Así concluyó la 17ª edición del Índice Global de Pensiones Mercer CFA Institute 2025. “Argentina mantiene una posición crítica (penúltima) con un puntaje total de 45,9 con una calificación D. Esta ubicación la comparte el sistema previsional argentino con los de Turquía, India y Filipinas. Reflejando desafíos estructurales persistentes en sostenibilidad (E) e integridad (D). Mientras que en adecuación recibimos una C+ mejorando ligeramente respecto del año anterior gracias al crecimiento registrado por el FMI”. Así lo indicó Dolores Liendo, líder de Riqueza y Negocio para Mercer Argentina, Uruguay y Paraguay.
“El sistema previsional argentino sigue mostrando vulnerabilidades significativas. Para avanzar, es esencial implementar reformas que fortalezcan la formalización laboral, protejan el poder adquisitivo de los jubilados y mejoren la transparencia y eficiencia del sistema. Así como simplificar los regímenes de aportes, combinar incentivos concretos para trabajadores autónomos e informales. Experiencias regionales, como los esquemas de Perú o Chile, muestran que es posible ampliar la cobertura con políticas adaptadas a la realidad local”.
Por su parte, Leonardo Lara, líder de Riqueza de Mercer, señaló que “en Latinoamérica, hay un creciente interés por fortalecer los sistemas de pensiones. Evidenciado en las reformas implementadas o en revisión en países como México, Chile, Colombia y Uruguay. Estas naciones están realizando cambios significativos en la estructura de sus sistemas. En aumentar las contribuciones al ahorro para el retiro y en mejorar las estrategias de inversión para maximizar los retornos de inversión. El objetivo es claro: fortalecer los sistemas buscando un respaldo financiero sólido para los ciudadanos en su jubilación. En la edición 2025 del Índice, prácticamente todos los países evaluados de la región muestran una mejora. En su mayoría cada uno está adoptando estrategias más robustas para garantizar que todos los ciudadanos tengan acceso a una jubilación digna y suficiente”.
Por su parte, los sistemas de ingresos para la jubilación de los Países Bajos, Islandia, Dinamarca e Israel mantuvieron su calificación A en 2025. Por primera vez, Singapur obtuvo una calificación A, convirtiéndose en el único país de Asia en alcanzar esta distinción.
En medio de una creciente incertidumbre global, el crecimiento y la magnitud de los activos de los fondos de pensiones están llevando cada vez más a los gobiernos a buscar formas de canalizar parte de este capital hacia prioridades nacionales. El Índice de este año analiza cómo las intervenciones gubernamentales pueden tener consecuencias inesperadas. Y propone ocho principios sobre cómo los gobiernos pueden equilibrar de la mejor manera los intereses de los participantes de planes de pensiones privados con las prioridades nacionales más amplias.
Los gobiernos de todo el mundo desempeñaron durante mucho tiempo un papel en la manera en que los fondos de pensiones privados invierten. Ya sea mediante la imposición de directrices para proteger a los jubilados o fomentando que el sector de pensiones apoye los objetivos económicos nacionales. Países como Reino Unido, Canadá, Australia y Malasia incentivaron recientemente a los fondos de pensiones a respaldar la infraestructura y la innovación locales. Mientras tanto, en otros países, continúan los debates sobre si los fondos de pensiones deberían verse obligados a considerar factores ambientales, sociales y de gobernanza. En lugar de centrarse únicamente en el rendimiento financiero en sus decisiones de inversión.
“Los sistemas de pensiones con pocas o ninguna restricción tienden a tener un mejor desempeño en el Índice”. Así lo remarcó Tim Jenkins, autor principal del informe y socio de Mercer. “Esto sugiere que, en lugar de imponer mandatos, los gobiernos pueden centrarse en hacer que las opciones de inversión sean atractivas. Así como promover la transparencia y una gobernanza sólida. Y fomentar la colaboración con el sector privado para respaldar sistemas de jubilación sostenibles y el crecimiento económico”.

