Perspectivas 2026: oportunidades selectivas para los inversores

Perspectivas 2026: oportunidades selectivas para los inversores

El inicio de 2026 encuentra a los mercados con expectativas moderadamente optimistas. Un contexto comercial y geopolítico potencialmente más estable, a pesar de focos de tensión como la situación en Venezuela, junto con la mejora en las ganancias corporativas, sienta las bases para una expansión algo más robusta. A este escenario se suma la expectativa de una mayor flexibilización de la política monetaria en distintas economías, un factor que podría aportar impulso adicional a la actividad global. Así lo destacó el Informe de Perspectivas 2026 que elaboró el equipo de Research de Puente.

El 2025 dejó como balance un período de resiliencia económica y de transformaciones estructurales profundas. Apalancadas en la transición energética y el avance acelerado de la inteligencia artificial. Si bien no estuvo exento de tensiones, con el correr de los meses se fueron despejando fuentes clave de incertidumbre. Lo que permitió una mejora en las proyecciones de crecimiento global. De acuerdo con las últimas estimaciones del FMI, la economía mundial crecería en torno al +3,1% en 2026. Consolidando así un escenario más equilibrado de cara al nuevo año.

En EEUU, la economía mostró una notable capacidad de adaptación durante 2025. Incluso frente a la política arancelaria impulsada por Donald Trump y al elevado costo del financiamiento. Para 2026, la Reserva Federal proyecta un crecimiento anualizado de +2,3%. Por un consumo que se mantiene firme y por un mercado laboral que comienza a mostrar señales de enfriamiento, aunque sin un deterioro abrupto.

En materia monetaria, la Fed ya inició un proceso de suavización de tasas durante 2025. Para este año se espera, al menos, un nuevo recorte de 0,25 puntos porcentuales sobre la tasa de referencia, que actualmente se ubica en 3,75%. La decisión estará condicionada por la evolución de la inflación, que continúa por encima del objetivo de mediano plazo del +2%, y por el desempeño del empleo.

En la Eurozona, las perspectivas apuntan a una recuperación gradual de la actividad, con un crecimiento estimado de +1,2% anual en 2026. La mejora estaría impulsada por la demanda interna y por un entorno de política monetaria más predecible. Luego de disiparse los riesgos asociados a eventuales impactos de la política arancelaria. A diferencia de Estados Unidos, el Banco Central Europeo mantendría su tasa de referencia estable en torno al 2,15%. Al considerar que la inflación se ha alineado con su objetivo en los últimos meses.

China, en tanto, mostraría una moderación en su ritmo de expansión, con un crecimiento proyectado de +4,2% anual. Una dinámica similar se observa en América Latina, donde el crecimiento esperado ronda el +2,3%, reflejando un escenario de mayor estabilidad. Aunque todavía condicionado por factores políticos y financieros.

Las previsiones para el mercado accionario en 2026 continúan siendo favorables, especialmente en EEUU. Aunque con rendimientos más moderados tras tres años consecutivos de fuertes subas del S&P 500. Luego de alzas superiores al 20% en 2023 y 2024, y del 16% en 2025, el mercado enfrenta valuaciones históricamente elevadas.

Como indican datos de FactSet, las compañías del S&P 500 registrarían en 2026 un incremento interanual de ganancias por acción del +14,9% y un crecimiento de ingresos del +7,3%. Sin embargo, el ratio precio/ganancias a 12 meses se ubica en 22,2 veces, por encima de los promedios de los últimos 5 y 10 años. Lo que obliga a los inversores a ser más selectivos.

En este contexto, se observa una brecha creciente entre los sectores más favorecidos, como tecnología y los vinculados a la inteligencia artificial, y aquellos que quedaron rezagados. Sectores ligados al consumo, real estate, energía y comercio exterior comienzan a aparecer como alternativas atractivas, con potencial para reducir esa diferencia de valuaciones.

Las denominadas Siete Magníficas, Apple, Microsoft, Alphabet, Amazon, Nvidia, Meta y Tesla, continúan teniendo un peso determinante en la dinámica del S&P 500. A comienzos de 2026 representan algo más de un tercio de la capitalización total del índice, frente a un cuarto del total en 2023. Sin embargo, durante 2025 solo Alphabet y Nvidia lograron destacarse claramente, evidenciando una creciente dispersión dentro del grupo.

Este fenómeno reaviva el debate sobre el riesgo de concentración, especialmente por el fuerte sesgo tecnológico de estas compañías. Al mismo tiempo, se observa una rotación gradual hacia sectores tradicionales o de valor, como energía, industria y finanzas. Lo que podría equilibrar el desempeño del índice en los próximos meses.

En el mercado de renta fija, las perspectivas de un sendero descendente de las tasas, aunque todavía en niveles elevados en términos históricos, genera oportunidades interesantes para este 2026. Los bonos de alta calidad ofrecen rendimientos promedio del 5,3%, por encima del 4,1% histórico de los últimos 20 años.

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