Mercados en marzo con tendencia negativa
El comportamiento de los mercados en marzo fue similar al de febrero en Estados Unidos. Así los mercados accionarios continuaron con su tendencia negativa.
En un contexto de gran incertidumbre debido a la inminente aplicación de tarifas comerciales en EEUU. Además de la baja confianza del consumidor y la proximidad del «Día D» del 2 de abril. Cuando entraban en vigor los nuevos aranceles.
Así lo destacó un análisis de Criteria, respecto al comportamiento de los mercados en marzo.
En este escenario, el S&P 500 cayó un 5,6% en marzo y acumula una pérdida del 4,3% en el año.
Las tecnológicas resultaron las más castigadas, con caídas del 7,6% en marzo y 8,1% en lo que va del año, tras el evento «Deep Seek» de enero.
En contraste, el índice más defensivo, el Dow Jones, registró una caída más moderada del 4,1% en marzo y del 0,9% en lo que va de 2025.
Uno de los principales objetivos de la administración de Donald Trump se cumplió ampliamente. La baja en la tasa a 10 años de Estados Unidos, que pasó de 4,6% a comienzos de año a 4,2% al cierre del mes.
Este descenso responde a un escenario recesivo con mayores probabilidades de materializarse. Lo que podría enfriar la economía y reducir la inflación proyectada.
En este contexto, la renta fija de mediana y larga duración mostró un desempeño positivo en 2025.
Los bonos del Tesoro a corto plazo subieron un 0,4% en marzo, mientras que los de mediano plazo avanzaron un 0,3%.
Por su parte, los bonos de grado de inversión cayeron un 0,5%, y los de alto rendimiento descendieron un 1,1%.
En lo que va del año, las variaciones acumuladas son +1,2%, +3,8%, +2,5% y +1,2%, respectivamente.
Por su parte, en Europa, los índices bursátiles mantuvieron estabilidad y tuvieron un inicio de año positivo. Por el paquete de estímulos que aprobó el Congreso alemán a finales de marzo.
Este programa destina 500.000 millones de euros a infraestructura para la próxima década. Y elimina el techo de deuda para gastos en defensa que superen el 1% del PBI. Esto generó presión sobre los bonos soberanos europeos, pero favoreció a las acciones gracias al estímulo fiscal proyectado.
Mientras tanto, en China se llevaron a cabo los dos eventos políticos más importantes del año.
Se fijó un objetivo de crecimiento del 5% para 2025, el déficit fiscal se elevó del 3% al 4% del PBI. Y se anunció una emisión histórica de bonos para impulsar la inversión en infraestructura y reactivar el consumo interno.
En este contexto, las acciones chinas se mantuvieron estables en marzo, pero acumulan un alza del 16,9% en lo que va del año.
Los mercados emergentes también registraron ganancias, con un avance del 4,4% en acciones y del 2,7% en bonos en dólares.

