Mercado inmobiliario chico y crédito hipotecario en duda
Hoy Argentina tiene un mercado inmobiliario del que escuchamos muchas veces que vive un “boom”. Y no es así. Es un mercado que, por lo menos en lo que es la ciudad de Buenos Aires, es muy chico. Con cada vez más gente trabajando en él. Y esto es importante destacarlo. Son muchísimas las inmobiliarias y también hay muchísimos agentes inmobiliarios que están trabajando. Y tenemos entre 5.500 y 5.700 escrituras mensuales en CABA. Con lo cual, el mercado es chico.
Tenemos también una montaña de propiedades publicadas en Zonaprop, Argenprop, Mercado Libre. Son los grandes ganadores de toda esta situación porque el negocio de esos portales es solamente llevar propiedades al buzón de mail o al WhatsApp de la inmobiliaria. No generar la conversión. Eso va a depender, claramente, de la muñeca, de la paciencia y de la fidelidad de la inmobiliaria a la hora de mostrar la propiedad.
Entonces, tenemos la primera clave. ¿Hay un montón de consultas? Sí. ¿Hay un montón de propiedades publicadas? Sí. ¿Hay un montón de muestras? Sí. ¿Hay un montón de ventas? Notamos que viene creciendo todos los meses el porcentual de las escrituras. En este último mes fueron 6.600 la cantidad de escrituras. El interrogante sería cómo se puede seguir manteniendo este número con un crecimiento de las tasas de interés, con el consecuente endurecimiento del crédito hipotecario.
Muchos analistas están adelantando que el crédito hipotecario podría sufrir un frenazo. Nosotros lo que venimos notando es que no supera el 20% de las escrituras mensuales. Si la tasa de interés se endurece y se mantiene en esa en alza, eso puede generar un ruido, un cortocircuito, una frenada de las hipotecas. Y eso, obviamente, puede generar al corto o al mediano plazo una merma en las escrituras. Y eso es lo que no queremos.
Se trata de un mercado en el cual los desarrolladores inmobiliarios agonizan. Los costos se fueron extremadamente arriba y piensan cuatro veces antes de arrancar una obra. Ni hablar de las obras iniciadas. Las apuran para evitar cualquier tipo de corrida del dólar que haga que aumenten de repente los costos de la construcción. Están a la espera de que el valor del metro cuadrado aumente en propiedades a estrenar, o que aumente significativamente el valor del usado. Y eso nosotros no lo estamos viendo el corto plazo. Nosotros no vemos que a corto plazo los precios suban tanto, y menos con un endurecimiento del crédito hipotecario. Si el crédito hipotecario se endurece, realmente va a ser difícil que el valor del metro cuadrado aumente. Ley de oferta y demanda.
Podemos decir que, entonces el mercado inmobiliario local es chico, con una alta cantidad de unidades en venta/alquiler y con el temor a una paralización del crédito hipotecario.
En medio de todo esto hubo blanqueos que, supuestamente, estaban impulsados para el sector inmobiliario. Y en el medio aparecieron las hipotecas divisibles, que los desarrolladores venían pidiendo con mucha fuerza y se les está dando. Y vemos que no llega. Como que no alcanza, no va. Como que el argentino no se anima de lleno a decir: “vamos a invertir”.
Todos creemos y todos estamos convencidos en algún punto de que las propiedades van a aumentar. Pero, ¿cuándo? ¿Cuándo van a aumentar a ritmos sostenidos para que el desarrollador vuelva a apostar, a invertir en el mercado inmobiliario? Hoy los permisos de obra en CABA son como un trampolín que va para abajo. La cantidad de permisos de obra de un año hacia otro cambió rotundamente y bajó estrepitosamente. Y eso es producto de que el costo de construcción sigue alto.
Las hipotecas divisibles no resultaron por ahora lo que se esperaba. Y, obviamente, esperamos que esto empiece a caminar. Lo mismo pasa con el crédito. Las tasas aumentaron y eso genera un poco de “frío en la nuca” a la hora de tomar una decisión del inversor, diciendo: “bueno, yo quiero invertir en mi propiedad, quiero tener muy propiedad, pero a ¿a qué costo?” Y eso también genera ruido en el mercado inmobiliario.
Por Miguel Di Maggio, director de Depa Inmobiliaria

