Los inversores externos se mantuvieron al margen del Bonar 2029
Tras el regreso de Argentina al mercado de deuda voluntaria, analistas señalaron la falta de participación de inversores externos en la colocación del Bonar 2029. “La transacción fue una forma exitosa de mostrar que se pueden aprovechar los recursos locales, y debería ser una señal positiva. Sin embargo, colocaciones de mayor tamaño requerirán inversores externos, que parecieron mayormente ausentes. Observamos que algunos estaban dispuestos a participar, pero solo a rendimientos superiores al 11%”. Así lo indicó un análisis de Max Capital.
“La referencia de rendimiento es local, afectada por el canje, de alrededor de 1,9%. Lo que sugiere que el precio offshore sería cercano a 89,2 si se mantuviera el precio de la licitación, con un rendimiento de 9,9%. Para los inversores locales, el incentivo para participar provino del hecho de que las personas físicas pueden usar dólares comprados al tipo de cambio oficial para entrar en la licitación. Aunque deben esperar 15 días para vender el instrumento, capturando la brecha cambiaria local, de alrededor de 2,4%”.
“Los bancos pueden hacer algo similar, usando fondeo en dólares para comprar el instrumento y venderlo luego de 90 días. La prima pagada en la licitación sobre la curva, de alrededor de 60 puntos, relativa al nivel donde esperamos que opere el bono offshore, representaría 4% del precio local y 2,2% del precio offshore estimado, eliminando las ganancias. El bono terminará operando por encima de 10,5% en el mercado offshore, en línea con la curva”.
Por su parte, Gustavo Araujo, jefe de Research de Criteria, remarcó que “la señal que deja la operación es que una parte sustancial de la demanda se indujo por recientes modificaciones regulatorias aplicables a compañías de seguros y reaseguradoras, entre otras. Éstas elevaron el atractivo relativo del instrumento”.
“El punto pendiente ahora es saber cómo planea el Gobierno obtener los más de US$ 3.000 millones restantes necesarios para cubrir los vencimientos de deuda de enero. Con todo, la transacción constituye un avance relevante hacia la normalización del financiamiento del Tesoro”.
En tanto, Ignacio Morales, director de Inversiones de Wise Capital, también destacó que las ofertas se impulsaron “por cambios regulatorios recientes que favorecieron la operación. El ministro de Economía, Luis Caputo, anticipó que esperaba cerrar la tasa apenas por debajo o en torno al 9%. Pero el resultado fue bien recibido por el mercado”.
“Los fondos que se obtuvieron se usarán para afrontar los pagos de los Bonares 2029 y 2030 en enero de 2026. Compromisos que suman casi US$ 1.200 millones. Aunque aún quedan por resolver otros US$ 3.300 millones. Más allá del éxito puntual de esta operación, el verdadero examen para Finanzas será evaluar si el país puede retomar el acceso al crédito internacional sin haber consolidado una mayor acumulación de reservas. En esa evaluación, varios operadores advierten que, para los estándares de Wall Street, la tasa del nuevo Bonar todavía luce alta”.

