Los activos digitales serán la columna vertebral de las finanzas
Tras varios años, el ecosistema cripto ha trascendido su etapa de desarrollo para consolidarse como un pilar de la infraestructura financiera moderna. Para 2026, los activos digitales serán la columna vertebral de la infraestructura financiera, particularmente en Latinoamérica. Donde su valor reside en la eficiencia operativa y en la resolución de problemas económicos reales. Dejando así atrás la percepción de ser activos aislados del sistema.
Como indican datos de Chainalysis, América Latina fue una de las regiones con mayor crecimiento en adopción cripto entre 2023 y 2025. Con un incremento anual superior al 60%, principalmente por el uso de stablecoins, pagos transfronterizos y la necesidad de proteger el valor del dinero frente a la inflación. Y la Argentina juega un papel principal en la región, al ubicarse en segundo lugar por volumen operado con cripto, solo detrás de Brasil.
En este contexto, Daniel Vogel, CEO y cofundador de Bitso, identificó cinco tendencias clave que definirán el rumbo de los activos digitales en 2026. La primera es que las stablecoins se consolidan como el dinero por defecto de internet. Las stablecoins pasaron de ser una herramienta de trading a convertirse en una capa fundamental de pagos y ahorro digital. Cerca del 40% de los usuarios cripto en América Latina prioriza la compra de stablecoins frente a otros activos digitales. Particularmente en países como Argentina, Colombia y Brasil. Este fenómeno responde a factores estructurales. Inflación persistente, restricciones cambiarias y altos costos de transferencias internacionales.
En Brasil, por ejemplo, reportes del Banco Central indican que más del 85% del volumen cripto ya se vincula a stablecoins para pagos y liquidaciones. Hacia 2026, se espera una mayor formalización regulatoria, con autoridades tratando muchas de estas operaciones como transacciones cambiarias. Además de una integración más profunda con bancos, emisores de tarjetas y fintechs.
En segundo lugar, la tokenización de activos reales se convierte en infraestructura regulada. La tokenización de activos del mundo real (RWA, por sus siglas en inglés) entra en una fase decisiva. Bonos del Tesoro, fondos de mercado monetario y otros instrumentos financieros comienzan a operar de forma nativa sobre blockchain. Ofreciendo así acceso global, liquidez permanente y operación 24/7. Según estimaciones, el mercado global de activos tokenizados podría superar los US$ 16 billones hacia 2030. Y América Latina se perfila como un terreno fértil para su adopción. Especialmente en deuda privada, financiamiento corporativo y productos de bajo riesgo con rendimiento. Para 2026, la tokenización fortalecerá su rol tecnológico para convertirse en infraestructura financiera regulada, atractiva incluso para perfiles conservadores.

En tercer lugar, cripto e inteligencia artificial convergen en agentes financieros on-chain. Otra de las grandes tendencias es la convergencia entre blockchain e inteligencia artificial. Los llamados agentes on-chain, sistemas autónomos capaces de custodiar activos, firmar transacciones y operar bajo reglas definidas por contratos inteligentes, comienzan a ganar tracción. Estos desarrollos permitirán herramientas financieras más personalizadas. Desde portafolios gestionados automáticamente hasta sistemas de liquidez y trading algorítmico con límites claros para el usuario. Como indicó McKinsey, la automatización financiera impulsada por IA podría reducir costos operativos en servicios financieros hasta en un 30% durante los próximos años.
En cuarto lugar, la institucionalización total del mercado cripto. Si los ETF de bitcoin marcaron el gran punto de inflexión del ciclo anterior, el siguiente paso es la integración profunda de cripto en las finanzas tradicionales. Bitcoin y ether se consolidan como asignaciones estándar en portafolios institucionales. Mientras que bancos y custodios amplían su oferta de servicios cripto. Este proceso se ve reforzado por marcos regulatorios globales, incluyendo iniciativas en Estados Unidos como el Genius Act y el Clarity Act. Definen reglas precisas sobre emisión y custodia. Esta claridad permitió que instituciones tradicionales como JP Morgan y BBVA, junto a neobancos como Nubank, expandan su exposición a soluciones cripto. Fortaleciendo así la confianza y la profundidad del mercado en centros financieros como São Paulo, Buenos Aires, México y Bogotá.
Por último, los primeros pasos hacia una economía automatizada. Finalmente, comienzan a aparecer los cimientos de una economía máquina a máquina. Donde dispositivos, sistemas autónomos y diferentes softwares pueden intercambiar valor entre sí utilizando blockchain como riel de pago. La combinación de IA y cripto permite que estos sistemas operen y liquiden servicios de manera automática. Pero siempre bajo una supervisión humana para garantizar que se cumplan todos los parámetros de seguridad. Aunque todavía es una tendencia con margen de mejora, se estima que esto podría convertirse en uno de los mayores usuarios de infraestructura blockchain en la próxima década.
‘’La discusión sobre cripto trascenderá a un terreno más práctico. Quien logra usar esta tecnología para resolver problemas reales, pagos, ahorro, inversión y movimiento de dinero, es quien va a liderar la siguiente etapa del sistema financiero. Desde Bitso siempre trabajamos bajo la filosofía de hacer del cripto algo útil. Y hoy vemos que esta visión que impulsamos por años, cada vez se integra más para solucionar problemas estructurales del mundo financiero tradicional’’.
