Las mujeres argentinas lideran el aprendizaje de inglés en Latinoamérica
Acceder a mejores oportunidades laborales, aspirar a puestos calificados, desenvolverse en entornos profesionales globales. Así como viajar o continuar estudios en el exterior son algunos de los ámbitos en los que el dominio del inglés se convierte en una herramienta decisiva. En ese escenario, las mujeres argentinas mostraron un desempeño que se distingue a nivel regional y que refleja avances concretos en materia de equidad de género.
Así lo remarcó el informe anual de EF Education First sobre dominio del inglés. Destacó que Argentina se diferencia de la tendencia general de América Latina. Mientras en la región persisten brechas a favor de los hombres, en el país las mujeres alcanzan niveles de inglés iguales o superiores. Este desempeño posiciona a la Argentina como un caso positivo dentro del contexto regional. Y evidencia además progresos sostenidos hacia una mayor equidad en el acceso a habilidades clave para el desarrollo personal y profesional.
“Las mujeres argentinas sienten desde temprano que dominar el idioma inglés las impulsa a competir en un mundo cada vez más global. Lo eligen como herramienta para expandir sus horizontes profesionales, para acceder a mejores trabajos, becas, capacitaciones internacionales y redes globales”. Así lo indicó Micaela Apóstol, gerente de Producto de EF Argentina y Uruguay.
El estudio también señala que, en términos globales, las diferencias de género en el aprendizaje del inglés siguen siendo un desafío. En comparación con el año anterior, el nivel de inglés de las mujeres se mantuvo estable. Mientras que el de los hombres mostró una leve caída, lo que contribuyó a reducir la brecha. Sin embargo, en cuarenta países del mundo el nivel de inglés de los hombres continúa siendo significativamente superior al de las mujeres. Con diferencias de 20 puntos o más, una cifra que se mantiene sin cambios respecto del año pasado.

Otro dato relevante del informe es que la brecha de género es más pronunciada entre los grupos más jóvenes. En las cohortes iniciales, la diferencia alcanza los 14 puntos. Pero se reduce de manera progresiva con la edad, hasta descender a apenas 3 puntos entre los adultos mayores de 40 años. Esta evolución sugiere que, si bien persisten desigualdades en etapas tempranas, el acceso sostenido al aprendizaje del idioma a lo largo de la vida contribuye a achicar las diferencias.
En este contexto, el desempeño de las mujeres argentinas aparece como una señal alentadora. El dominio del inglés no solo amplía horizontes individuales, sino que también fortalece la participación femenina en sectores estratégicos de la economía, la educación y el mundo del trabajo. Consolidando una base más equitativa para el desarrollo futuro.

