Las compras del BCRA sostienen a los Globales pero persiste la tensión en pesos
La deuda soberana en dólares comenzó lentamente a reflejar en precios el firme ritmo de compras de divisas por parte del Banco Central (BCRA). Con la atención puesta en la dinámica cambiaria y el frente monetario, los activos locales atravesaron una semana con desempeños mixtos. En este contexto, la deuda soberana hard dollar empezó a reaccionar al flujo diario de compras del BCRA. Éste acumuló diez jornadas consecutivas de compras por más de US$ 687 millones en lo que va de enero. Así lo remarcó un análisis de Portfolio Personal Inversiones (PPI).
Así, los Globales lograron revertir las pérdidas observadas en el arranque de la semana y cerraron el viernes con un tímido avance semanal del 0,1%. El mejor tono del segmento se dio en simultáneo con un dólar spot en retroceso. Y con un nivel de actividad en las letras dólar linked que no sugiere intervención oficial, reforzando la lectura de compras de divisas de carácter más genuino.
Esta dinámica fortalece la percepción de que el proceso de acumulación de reservas comienza a mostrar rasgos de mayor sostenibilidad. Este punto resulta clave para la consistencia financiera del programa económico. En un contexto en el que el país necesita seguir cumpliendo sus compromisos y consolidar señales de solvencia que lo mantengan en la antesala del retorno al mercado privado para el rolleo de deuda.
Este cambio de tono ayuda a explicar por qué el riesgo país dejó de subir y comenzó a encontrar un piso en 564 puntos básicos. Sin embargo, el pago de cupones y amortizaciones del 9 de enero (US$ 4.400 millones) no derivó en una reinversión significativa. El cambio en la base de tenedores, con una menor participación de inversores locales (más propensos a reinvertir cupones) en los últimos trimestres, ayuda a explicar parte de la dinámica. A su vez, la normalización de la repatriación de utilidades del 2025 también comienza a jugar un rol clave. Finalmente, otros drivers dentro del universo emergente, como la situación de Venezuela y EEUU, ganaron protagonismo y desplazaron parte del foco de atención.

En contraposición a la performance de los bonos en dólares, el escenario de los bonos en pesos continuó mostrando signos de tensión. En la primera licitación del año, en la que el Tesoro logró rollear prácticamente la totalidad de los vencimientos (98%) sin inyectar pesos adicionales. Pero la restricción de liquidez se mantuvo y siguió presionando los rendimientos al alza. En este marco, el tramo corto de Boncaps y Lecaps se ubicó en torno a 2,8% y 3,2% TEM. Mientras que el tramo largo rinde en el rango de 2,5% a 2,9%. Asimismo, los bonos CER también mostraron un desempeño negativo, con caídas de hasta 0,8%. El tramo corto rinde cerca de 7,7%, mientras que en el largo los rendimientos se aproximan al 8,5% de TIR.
Esta semana se concentrarán eventos locales e internacionales relevantes para seguir de cerca. En el plano externo, Ecuador anunció una operación de manejo de pasivos sobre su deuda externa mediante una oferta de recompra en efectivo de bonos Globales 2030 y 2035. Si bien no se trata de un canje tradicional bono-por-bono, el movimiento funcionará como un caso testigo para Argentina. En un contexto en el que el perfil de vencimientos muestra una fuerte concentración de amortizaciones en los Globales y Bonares 2029 y 2030.
En este sentido, no puede descartarse que a futuro el Tesoro argentino evalúe alguna operación de gestión de responsabilidad. Potencialmente a través de un canje voluntario hacia instrumentos de mayor plazo. En particular, Ecuador cuenta con una calificación B-, y su bono Global 2030 opera con un rendimiento en torno al 7% y una duración cercana a 2. Mientras que el Global
2035 rinde alrededor de 8,9%, con una duración de 5,2. Estos parámetros no lucen tan lejanos a los que presenta hoy Argentina, calificada CCC+, apenas un escalón por debajo. Bajo esta óptica, la estrategia implementada por Ecuador se convierte en una referencia relevante a monitorear.

