La licitación del Tesoro absorbió liquidez y los bonos siguen firmes
El Tesoro aprovechó la abundante liquidez para lograr un rollover superior al 120% en la licitación de ayer donde colocó más de $ 10 billones. Así “la licitación del Tesoro absorbió una liquidez que eventualmente se utilizará para comprar dólares, cerrando el círculo de las compras del Banco Central. Las intervenciones cambiarias venían conduciendo a una reducción de las tasas de corto plazo. Y ayer el Tesoro modificó esa postura ya que absorbió liquidez en la licitación y convalidó tasas más altas en sus instrumentos más cortos, complementando la política del BCRA”. Así lo indicó Alejo Costa, jefe de investigación económica y estrategia de Max Capital.
“La licitación mostró cómo se ajustará la liquidez proveniente de las compras de dólares del BCRA. La acumulación de reservas, que continuó ayer, fue una de las principales razones del rally de los activos argentinos, el cual esperamos que continúe. A nuestro entender, se produjo un cambio de narrativa en algún momento de mediados de enero, cuando el mercado empezó a enfocarse en algo distinto de Venezuela”.
“Los inversores de real money, en particular, parecen tener una visión estructural más constructiva. Sumándose al fuerte compromiso fiscal y reformista de Milei y al renovado compromiso de acumular reservas, el casillero que faltaba hasta entonces. Combinado con el rol de EEUU como barrera, limitando los riesgos a la baja, la ausencia de catalizadores políticos relevantes en 2026 y un contexto favorable para el alto rendimiento de mercados emergentes, especialmente tras el exitoso manejo de pasivos de Ecuador, los activos argentinos parecen ahora bien vistos tanto por inversores de crédito como de acciones. Seguimos largos y esperamos un rally adicional en los próximos meses”.

El Tesoro colocó $ 10,3 billones, alcanzando un rollover del 124,2%. Este resultado le permitió cubrir los vencimientos sin utilizar sus depósitos en pesos. El Tesoro contaba con apenas $ 2,3 billones disponibles, por lo que necesitaba asegurar un rollover elevado. Y como era de esperar, terminó convalidando tasas más altas en los instrumentos de corto plazo. La demanda se concentró en las Lecaps más cortas, que explicaron el 47,5% del total adjudicado (67,5% incluyendo todas las Lecaps). Éstas se colocaron a tasas mensuales de 2,99% (mar-26), 2,75% (jul-26), 2,55% (nov-26) y 2,50% (ene-27).
Adicionalmente, un Bono a tasa Tamar con vencimiento en agosto de este año representó el 7,2% de la licitación y se adjudicó con un spread de 6,2% (versus 5,5% en la licitación previa). El Tesoro también colocó cuatro Boncer, con rendimientos reales entre 7,83% y 8,75% en el tramo largo (jun-28). El segmento dollar-linked mostró interés limitado, y el Tesoro colocó solo US$ 72 milloes del instrumento con vencimiento en abril próximo.
“En conjunto, las colocaciones se concentraron en instrumentos de corto plazo. El Gobierno pagó premio en las Lecaps de marzo y julio próximo, que explicaron el 65,4% de la demanda. El resto de las Lecaps estuvieron, en líneas generales, alineadas con los niveles del mercado secundario. Esta licitación sugiere una pausa en el proceso de normalización de las tasas de corto plazo, ya que las autoridades priorizaron asegurar un alto rollover. Dado que los depósitos del Tesoro alcanzaban para cubrir menos de un tercio de los vencimientos”.

