La industria de FCI en 2025 terminó con más dólares y liquidez

La industria de FCI en 2025 terminó con más dólares y liquidez

La industria de fondos comunes de inversión (FCI) cerró 2025 con un crecimiento moderado en términos reales. Pero con cambios estructurales relevantes en su composición, en la dinámica de los flujos y en el perfil de riesgo de las carteras. El patrimonio administrado alcanzó los $ 77 billones, lo que implicó una suba nominal del 35% interanual, superando a la inflación del 31,5%. Aunque muy por debajo del ritmo promedio de expansión de los últimos cinco años. En moneda dura, el AUM (activos bajo gestión) equivalente se ubicó en torno a US$ 51.000 millones, marcando un nuevo máximo histórico para la industria de FCI en 2025. Así lo remarcó el análisis de Portfolio Personal Inversiones (PPI) que realizó el equipo de Fondos que conduce Sabrina Corujo, e integran Valentina Heredia y Santiago Reinke.

A diferencia de otros ejercicios, el crecimiento de 2025 de la industria de FCI se explicó casi exclusivamente por la rentabilidad de los activos que integran las carteras. Los flujos netos, en el balance anual, resultaron prácticamente neutros y cerraron con rescates netos por unos $ 720.000 millones. En fuerte contraste con 2024, cuando se registraron suscripciones netas superiores a $ 11,8 billones. Este comportamiento reflejó un año atravesado por alta volatilidad financiera, incertidumbre electoral y cambios regulatorios. Todos factores que impactaron de lleno en las decisiones de los inversores.

Uno de los rasgos más destacados del período fue el avance de la dolarización dentro de la industria. Al cierre de diciembre, cerca del 20% del patrimonio total se encontraba invertido en FCI en dólares, frente al 9% de un año atrás. En términos absolutos, el AUM en dólares creció alrededor del 5%, tanto por la suba del tipo de cambio financiero como por un mayor apetito de los inversores por alternativas en dólares. En un contexto de liberación parcial del cepo, blanqueo de capitales y búsqueda de cobertura.

Aproximadamente el 60% del patrimonio total se concentró en fondos de liquidez inmediata, tanto en pesos como en dólares, con los Money Market como grandes protagonistas. Aunque estos fondos representan apenas el 8% de las alternativas disponibles, explican cerca del 60% del total administrado. En particular, los Money Market en dólares duplicaron su oferta en el año y ya concentran una porción significativa del AUM dolarizado. Reflejando así la demanda por instrumentos de bajo riesgo y disponibilidad inmediata.

En cuanto a la oferta, el universo de FCI continuó ampliándose. A fines de 2025 se contabilizaban cerca de 960 fondos activos. Con un incremento neto de más de 100 productos respecto de 2024. Si bien los fondos en pesos siguen representando la mayor parte de las opciones disponibles, la creación de nuevos FCI en dólares fue prácticamente equivalente. Marcando así un quiebre frente a años anteriores y anticipando un cambio de tendencia en la industria.

Por segmentos, la renta fija siguió siendo dominante en cantidad de fondos, con cerca del 60% de las alternativas. Aunque su participación en el patrimonio se ubicó en torno al 31%. La renta variable, en cambio, mantuvo un peso reducido, cercano al 2% del AUM. Luego de un año en el que no logró captar flujos ni destacarse por rendimiento. Dentro del riesgo privado, las ON ganaron protagonismo y ya explican alrededor del 10% del patrimonio total, con una fuerte presencia de emisiones en dólares.

El análisis de los flujos por moneda dejó una señal clara. Mientras los fondos en pesos registraron salidas netas por unos $ 7,5 billones, los FCI en dólares captaron suscripciones por más de $ 5 billones. Compensando en parte el balance negativo de la industria. Este comportamiento se acentuó en el segundo semestre y puso de manifiesto una preferencia sostenida por la dolarización. Incluso en segmentos tradicionalmente asociados a estrategias conservadoras.

En materia de rendimientos, 2025 mostró resultados mayormente positivos en términos reales, aunque más moderados que en 2024. Los fondos CER lideraron las ganancias en pesos, con avances promedio cercanos al 40%, por encima de la inflación. En el extremo opuesto, la renta variable fue el segmento de peor desempeño, con subas que no lograron compensar la suba de precios. En dólares, los fondos de retorno total y renta fija encabezaron las ganancias, con rendimientos de hasta 11%. Apoyados en la mejora de los bonos soberanos hacia el final del año.

El mapa de las sociedades gerentes también evidenció cambios. Aunque las administradoras vinculadas a bancos siguen concentrando cerca del 60% del patrimonio, las independientes ganaron terreno y ya explican más del 40% del AUM. Por nuevas regulaciones y por el crecimiento de las estrategias en dólares. El ranking de administradoras mostró, además, una mayor concentración: las cinco principales explican casi la mitad del total administrado.

De cara a 2026, las perspectivas aparecen condicionadas por un escenario que combina oportunidades y riesgos. Se espera una menor volatilidad de las tasas de interés, una inflación en desaceleración hacia la zona del 20%, y un tipo de cambio que podría ubicarse en torno a $ 1.750 hacia fin de año. En este contexto, los FCI en dólares seguirían beneficiándose tanto por flujo como por oferta de nuevos productos. Mientras que la gestión activa de carteras se mantendrá como una condición clave en un mercado que promete seguir siendo volátil.

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