La desaceleración de la inflación abre oportunidades de inversión
El dato de inflación de mayo sorprendió positivamente, registrando una variación mensual de 1,5%. Marcando no solo una clara desaceleración frente al 2,8% de abril, sino también el nivel más bajo desde noviembre de 2017 (sin tener en cuenta los meses de pandemia). Con este registro, la inflación acumulada en los primeros cinco meses del año asciende a 13,3%, mientras que la variación interanual se ubicó en 43,5%.
La desaceleración fue generalizada, pero sobresale el comportamiento de la división alimentos y bebidas no alcohólicas que apenas avanzó un 0,5%. En fuerte contraste con los registros superiores al 3% que mostró en marzo y abril. Este rubro, de alta sensibilidad social y gran peso en la canasta, fue también el de menor variación entre las divisiones. Acompañado por transporte (0,4%).
El impacto de la caída en los precios de las verduras jugó un papel favorable para que se desacelere la inflación en alimentos. Por el contrario, las subas más destacadas se observaron en comunicación (4,1%) y en restaurantes y hoteles (3%). Dentro de la categoría núcleo, que agrupa los precios menos volátiles, la suba fue de 2,2%, mostrando una desaceleración respecto del mes anterior (3,2%).
La combinación de un tipo de cambio estable, precios regulados con una dinámica acotada y la retracción en productos estacionales (que incluso mostraron una caída mensual de -2,7%) explican gran parte de la baja generalizada en la inflación. El dato de mayo, a pesar de que es un mes típicamente favorable por estacionalidad, refuerza la señal de que el proceso de desinflación sigue firme.
Sin embargo, habrá que seguir monitoreando de cerca los indicadores de precios núcleo y la evolución de servicios (y salarios). Crecieron por encima del promedio y podrían anticipar cierta resistencia en la desaceleración hacia adelante. Mientras la inflación en bienes se ubicó en 0,9%. Adicionalmente, durante los próximos meses se espera que el impacto de los estacionales no sea tan favorable como durante el mes de mayo.
El Gobierno estableció la reducción sostenida de la inflación como uno de los pilares de su estrategia económica. Con especial énfasis en sostener esta tendencia en un año electoral donde cada registro mensual cobra un valor político considerable. En este marco, el Banco Central profundizó el giro hacia un esquema de control de agregados monetarios. Dejando así atrás el crawling-peg y avanzando hacia una mayor flexibilidad cambiaria.
En un contexto donde los relevamientos de alta frecuencia venían mostrando desaceleración, la inflación mostró una caída abrupta. Acompañada por expectativas ancladas en torno al sendero de precios. Esta estrategia puede ser efectiva para reforzar la baja de la inflación en el corto plazo. Pero también introduce riesgos de mayor volatilidad en la tasa de interés ante eventuales reconfiguraciones de expectativas. Especialmente en un mercado aún sensible a los shocks externos o de confianza.
Ante este panorama, donde tener pesos sin invertir todavía genera pérdidas de poder adquisitivo, posicionarse en activos CER (ajustables por inflación) y LECAPs representa la mejor opción para resguardar valor contra la inflación.
Las Lecap capitalizan sus intereses mensuales y abonan el monto total al vencimiento. La S15G5 se trata de una Letra Capitalizable a 63 días (vencimiento el 15/08/25) que paga un rendimiento mensual estimado del 2,6%. Permitiendo así establecer una tasa determinada dentro de los próximos dos meses. A la espera de que la inflación del período se sitúe por debajo.
Al mantener el optimismo acerca del proceso de desinflación en el corto plazo, proyectamos el rendimiento de esta Lecap por encima de los niveles de inflación que probablemente se vean en junio y julio.
Además, el rendimiento se encuentra por encima de un plazo fijo tradicional, con la ventaja de poder disponer de la liquidez en 24 horas. Si uno invierte en la Letra $ 100.000 le pagará al vencimiento $ 105.520.
Por su parte, el TZXM6 es un bono cero cupón con vencimiento en marzo del 2026 que ajusta su capital por la inflación a través del coeficiente CER. Y amortiza íntegro al vencimiento. Su vencimiento dentro del próximo año permite fijar una tasa real, superior al promedio, por un período más extenso. Actualmente, rinde CER+11% anual, y tiene una duración de 0,72 años.
Pensando en un perfil más agresivo, el TZXM6 podría otorgar una ganancia de capital superior al materializarse una baja en las tasas reales.
Por Damián Vlassich, líder del Equipo de Estrategias de Inversión en IOL

