José Luis Daza es el segundo de Caputo
José Luis Daza fue ponderado por sus contactos en el extranjero
En el marco de la negociación con el FMI por un nuevo acuerdo, y en la búsqueda de mayor financiamiento internacional, el economista chileno José Luis Daza finalmente se sumó al equipo económico del Gobierno. Su función será reemplazar a Joaquín Cottani en el rol de viceministro de la cartera a cargo de Luis Caputo, con quien ya trabajó en la banca internacional. Experto en finanzas y exfuncionario del Banco Central de Chile, ya que posee doble nacionalidad, desde el Gobierno destacaron “su probada experiencia en temas económicos y financieros”, junto a sus contactos en EE.UU. y el resto del mundo.
Su llegada fue celebrada con bombos y platillos por parte del ministro de Economía, quien remarcó su “probada experiencia en temas económicos y financieros”. Otro viejo conocido que lo felicitó por su llegada al Gobierno fue el economista Demian Reidel, actual titular del singular consejo de asesores del presidente Javier Milei y con quien cofundó el fondo QFR Capital Management en 2007. Reidel ponderó sus “contactos en USA y el mundo”.
No será la primera vez que Daza sea parte de la función pública, aunque sí la primera vez que lo haga en Argentina. Pocos años antes de sumarse a JP Morgan, en 1989, se había desempeñado como el representante del Banco Central de Chile en Asia. Su padre, Pedro Daza, fue un diplomático de carrera en el país trasandino y que tuvo a José Luis en 1958, durante su estancia en Argentina.
Bajo la novena revisión del FMI
La llegada de Daza al gabinete de Caputo ocurre en un momento en que el Gobierno se encuentra bajo la novena revisión del FMI. De todas maneras, las metas de junio fueron sobrecumplidas, por lo no que deberían de existir problemas para el desembolso de USD540 millones. La dificultad, sin embargo, aparecerá hacia la décima revisión, que comenzará en noviembre y evaluará los resultados del tercer trimestre, momento en donde comenzó a desacelerarse notoriamente la acumulación de reservas, una de las metas más importantes acordadas con el FMI.
En paralelo, el Gobierno busca negociar un nuevo acuerdo, para lo cual aparece como una dificultad la negativa del Gobierno a eliminar el cepo en el corto plazo. PxQ, tomando como ejemplo los casos de Etiopía y Egipto, planteó la necesidad de que eso suceda. “El ‘manual’ del organismo no es muy distinto al del pasado: la llegada de financiamiento se condiciona a la implementación de una unificación cambiaria, eliminación de controles de la cuenta comercial y de capital, implementación de reglas claras de intervención y política monetaria contractiva (suba de tasa de interés) para contener el efecto inflacionario”, argumentó la consultora.
Fuente: BAE







