Fuerte oscilación térmica en la región agrícola
Un escenario de precipitaciones muy irregulares y una fuerte oscilación térmica volverá a poner bajo presión a buena parte del área agrícola. Así lo indicó la Bolsa de Cereales en su Perspectiva Agroclimática Semanal correspondiente a la semana del 12 al 18 de febrero. “Al inicio de la perspectiva se completará el paso de un frente de tormenta, que hizo su entrada en los días previos, produciendo lluvias muy desparejas”. Con focos abundantes concentrados en una franja específica y amplias zonas con registros insuficientes.
“Una diagonal que correrá desde el centro del NOA, el norte de la región Pampeana, el sur de la Mesopotamia recibirá aportes abundantes, con posibles focos de tormentas”. En contraste, amplias regiones quedarán al margen de las precipitaciones significativas. En ese sentido, se prevé que “el este del NOA, la región del Chaco y el centro y el norte de la Mesopotamia recibirán aportes escasos a nulos”. Mientras que “la mayor parte del sur del área agrícola recibirá aportes moderados a escasos”.
Este patrón, caracterizado por lluvias muy localizadas y una distribución territorial desigual, complica la situación de los cultivos en etapas críticas. Especialmente en zonas que vienen arrastrando déficits hídricos. Junto con el frente de tormenta ingresará una masa de vientos del sur que provocará un descenso térmico. Esto causará “temperaturas mínimas bajo lo normal en gran parte del área agrícola, a excepción de sus porciones centro y norte”.
El este del NOA, la región del Chaco, el norte de la Región Pampeana, la mayor parte de la Mesopotamia observarán temperaturas mínimas superiores a 20°C, con focos que podrían superar los 25°C hacia el norte. En tanto, el centro del NOA, el este de Cuyo, el centro y sur de la Región Pampeana, el sur de la Mesopotamia registrarán mínimas entre 15 y 20°C. Con algunos puntos por debajo de ese rango. Las zonas serranas y cordilleranas del NOA y Cuyo observarán temperaturas mínimas inferiores a 15°C, “con riesgo de heladas localizadas y generales” hacia el oeste.
Tras el breve alivio térmico, los vientos del trópico retornarán con rapidez, impulsando nuevamente las temperaturas hacia valores elevados. Esto producirá “temperaturas elevadas sobre la mayor parte del área agrícola, salvo la costa atlántica que recibirá vientos marinos”. En amplias zonas del este del NOA, la Región del Chaco, el norte de la Región Pampeana, la mayor parte de la Mesopotamia se prevén temperaturas máximas superiores a 35°C. Con focos que podrían superar los 40°C.

El centro del NOA, el centro de Cuyo, la mayor parte de la Región Pampeana, el sur de la Mesopotamia experimentarán máximas entre 30 y 35°C. Sólo las zonas serranas y cordilleranas del oeste del NOA y Cuyo, junto con el este de Buenos Aires, observarán registros inferiores a 30°C. La Bolsa de Cereales también adelantó la perspectiva del 19 al 25. Y anticipó que “se repite el patrón con precipitaciones sobre el noroeste y el centro del área agrícola. Pero dejando a la mayor parte de su extensión sin aportes suficientes, seguidas por una fuerte oscilación térmica”.
Al igual que en la semana previa, se espera el paso de un frente de tormenta con lluvias muy desparejas. Concentradas nuevamente sobre el centro del NOA, el norte de la Región Pampeana, el sur de la Mesopotamia. Mientras que el este del NOA, la región del Chaco y el norte de la Mesopotamia recibirán aportes escasos a nulos. En materia térmica, el ingreso de aire fresco provocará temperaturas bajo lo normal en buena parte del área agrícola. Aunque las porciones centro-norte y norte mantendrán registros normales a superiores a lo normal. Hacia el final del período, “retornarán con vigor los vientos del trópico, produciendo temperaturas sobre lo normal en la mayor parte del área agrícola”.
En síntesis, la región agrícola del Cono Sur enfrentará otra semana marcada por lluvias irregulares y una fuerte oscilación térmica. Con eventos de calor extremo que podrían superar los 40°C en varias zonas productivas. Mientras amplias áreas continúan sin recibir aportes hídricos suficientes.
