Empresarios de la construcción afirman que el 2025 fue un mal año
El 62% de los empresarios de la construcción afirmó que la actividad en 2025 fue inferior a la del año anterior. Un resultado similar se dio entre los empresarios de la construcción bonaerense (61%) que aseguraron que registraron una caída en su nivel de actividad. Así lo reveló la 27ª edición del Estudio de Opinión Construya. En todas las regiones del país la mayoría de las respuestas señalaron que la construcción registró una contracción en los últimos doce meses.
En particular, en la región Buenos Aires, 61% consideró que sufrió una caída en su actividad, 16% cree que mejoró en los últimos doce meses. Mientras que para el restante 22% se mantuvo sin cambios.
El estudio de alcance nacional se llevó adelante entre el 31 de octubre y el 25 de noviembre último. Participaron 407 profesionales de la cadena de valor de todo el país. Por su parte, el Indicador de Expectativas Construya (IEC) que mide la opinión de los encuestados sobre cómo evolucionará su actividad en los próximos doce meses fue mayormente optimista a nivel nacional.
En la región Buenos Aires también predominó el optimismo. Un 53% indicó que su actividad crecerá en los próximos doce meses, 22% que será menor y un 24% considera que se mantendrá sin cambios.
La selección de la región de actividad es múltiple, es decir que los encuestados podían elegir todas las regiones donde tuvieran actividad. En la región Buenos Aires las principales dificultades fueron mayor costo (22%) y menor disponibilidad de financiamiento (14%). También la incertidumbre cambiaria (12%) y la baja demanda del mercado (11%).
En lo que respecta a los facilitadores del negocio, los más importantes fueron construcción como refugio de valor y crecimiento de la actividad económica (20%). Le siguieron mayor disponibilidad de financiamiento (12%) y crecimiento obras privadas (9%).
Al clasificar por regiones, la importancia de las obras privadas nuevas medianas y pequeñas continuó siendo la más relevante en casi todas, con excepción del NOA. Pero la dominancia fue menor, observándose una mayor importancia relativa de las obras grandes nuevas privadas, que casi igualaron a las refacciones/ampliaciones en algunas regiones.
En la región Buenos Aires, el 51% de los empresarios de la construcción señaló a las obras privadas nuevas medianas y pequeñas. Mientras que el 33% destacó las refacciones y ampliaciones y 15% las obras grandes nuevas privadas.

El principal método de ahorro continuó siendo la construcción, con 29% del total de las respuestas (-7 puntos porcentuales respecto de la medición anterior). El segundo lugar fue para las acciones (25%), en tercer lugar quedó el dólar (17%) y en cuarto lugar los bonos públicos (11%). A continuación, aparecieron los plazos fijos (7%), las criptomonedas (3%) y los depósitos bancarios en general (3%).
Del total de encuestados, 23% consideró a la rentabilidad y al tiempo de retorno de la inversión, como los principales drivers al momento de invertir en construcción. Les siguieron el costo y el financiamiento (17%) y la ubicación (14%). En quinto lugar, se ubicó la calidad (11%); en sexto lugar quedaron los proyectos sostenibles (6%).
Los materiales innovadores marcan tendencia para 39% de los encuestados. En tanto, otro 32% señaló a la sostenibilidad como una de las tendencias con creciente relevancia en la industria de la construcción. Y otro 17% consideró a la digitalización. Por su parte, 8% eligió a la integración de la automatización y robótica, y otro 4% al enfoque en salud y seguridad.
Los encuestados señalaron que es difícil acceder a financiamiento (57% del total) o prácticamente inaccesible (32%). Por su parte, 10% respondió que es moderadamente accesible y sólo 1% de los encuestados consideró que el financiamiento es muy accesible. Entre los encuestados, 34% indicó que se autofinancia y otro 26% respondió que no utiliza herramientas de financiamiento. En tanto, 18% señaló que hace uso del financiamiento otorgado por los proveedores, y 13% refirió a los fideicomisos. Los préstamos a largo plazo en pesos y dólares alcanzaron participaciones de 5% y 4%, respectivamente.

