El remate de Rosgan marcó un hito histórico para la ganadería argentina
El segundo remate del año de Rosgan se llevó a cabo ayer en el Recinto de Operaciones de la Bolsa de Comercio de Rosario. El evento reunió a las diez firmas consignatarias que lo integran mercado y puso a la venta un aproximado de 11.000 cabezas. La demanda demostró por qué el productor atraviesa un momento histórico. Con un promedio de $ 6.222 por ternero, la barrera de los US$ 4 marcó un hito sin precedentes en la memoria del sector.
Todas las categorías registraron alzas respecto de enero. Y especialmente frente a un diciembre de 2025 que cerró con un alto volumen de invernada vendida que no logró enfriar los precios. Este 2026 inaugura una nueva etapa, construida sobre una demanda internacional insatisfecha. Y con restricciones de stock en países exportadores clave como Estados Unidos.
Argentina se encuentra en una posición estratégica gracias a acuerdos internacionales positivos, como la Cuota China y el acuerdo con EEUU. Pese a la demora del acuerdo Unión Europea-Mercosur por cuestiones judiciales, el destino europeo sigue firme ante la caída de sus stocks internos y las severas regulaciones que limitan su producción local.
Las buenas noticias del mercado global, sumadas a una demanda interna sostenida, chocan con una faena que se reduce y un stock nacional al que le cuesta superar los 51 millones de cabezas. Si bien los US$ 4 del remate del Rosgan son una excelente noticia para el productor, representan una complicada novedad para los frigoríficos exportadores. Ya que enfrentan dificultades para conseguir hacienda y cubrir sus costos fijos operativos. Asimismo, la demanda doméstica debe asimilar valores que se fortalecen en Cañuelas pero que encuentran resistencia al momento de sincerarse en los mostradores.

