El ordeño inteligente posibilita una producción más eficiente y sostenible
Las tecnologías de ordeño inteligente en base a datos pueden contribuir significativamente a la recuperación del sector lácteo. La reducción del tiempo de ordeño y la fiabilidad de datos son algunos de los beneficios que propone esta tecnología. Junto con la reducción del estrés animal y una mayor facilidad para el operador de sala de ordeñe.
En el mundo, la población global superará los 9 mil millones de personas hacia 2050. Por lo que la demanda de alimentos, especialmente de productos lácteos, está destinada a crecer exponencialmente. Argentina, con su tradición lechera, tiene una oportunidad única de potenciar la productividad y rentabilidad de su industria láctea. Mediante la incorporación de tecnologías avanzadas.
Como indican cifras recientes, la producción de leche en Argentina en 2024 alcanzó los 10.590 millones de litros. Lo que representa una caída del 6,5% en comparación con el año anterior. Para revertir esta tendencia y asegurar el bienestar de las vacas, el sector lácteo está apostando por la automatización e inteligencia en el proceso de ordeño. Soluciones que, además de optimizar la eficiencia productiva, favorecen la salud animal.
Las innovadoras tecnologías de ordeño inteligente son claves para lograr una extracción de leche más eficiente y menos estresante para las vacas.
Entre los principales beneficios de esta tecnología se incluyen una reducción en el tiempo de ordeño. Así como, mayor fiabilidad en los resultados y una significativa mejora en el bienestar animal. Lo que también facilita el trabajo de los operadores.
Uno de los avances más relevantes es la implementación de sistemas de ordeño con estimulación inteligente y pulsación controlada. Que aseguran un flujo de leche óptimo y evitan el estrés en los animales. Esto es crucial, ya que alrededor del 20% de la leche de una vaca se encuentra en pequeñas cavidades dentro de la ubre. Si esta leche no se extrae adecuadamente, la vaca puede sufrir de mastitis y la producción se ve comprometida.
El proceso de ordeño automatizado detecta en tiempo real el caudal de leche y ajusta el ritmo de pulsación según las necesidades de cada vaca. Otorgando así una relación entre masaje y ordeño en base al flujo de leche de esa vaca.
Al comienzo del ordeñe, si no se detecta un flujo mínimo en los primeros 30 segundos, el sistema activa un estímulo automático para facilitar la liberación de oxitocina y asegurar un flujo adecuado de leche. En condiciones normales, este estímulo puede provenir de diversas fuentes. Como el despunte de pezones, el ruido de la sala de ordeño o el contacto con el ordeñador.
Si la vaca no recibe suficiente estímulo, puede retener leche, lo que afecta la productividad individual. Y además aumenta el riesgo de infecciones en la ubre. Finalmente, la liberación y la acción de la oxitocina se producen por un tiempo limitado luego del estímulo. De manera tal de que si no está bien sincronizado con el comienzo de ordeñe también se registran pérdidas de producción y aumento de infecciones.
«Los sistemas de ordeño tradicionales, no garantizan la correcta estimulación y ordeñe de nuestras vacas. Nuestra tecnología se basa en las características individuales de cada vaca. Para garantizar una estimulación pre-ordeñe adecuada y el posterior ordeñe basado en el flujo de leche de dicho animal. Por otro lado, y no menos importante, nuestro sistema garantiza que no exista sobreordeñe. Una de las principales causas de mastitis y lesiones en pezones». Así lo remarcó Gabriel Calderón, gerente de Producto de Soluciones Tecnológicas para Ganadería de MSD Salud Animal en Argentina.
Estas soluciones mejoran la salud del ganado y optimizan la productividad. Como también reducen el tiempo que las vacas pasan en el proceso de ordeño, lo cual es clave para su bienestar. Al permitir a las vacas más tiempo para descanso, alimentación y rumia. Al final de cada sesión, el sistema detecta el descenso del flujo de leche y retira las unidades de ordeño de forma precisa. Evitando entonces el exceso de ordeño, cuidando la salud de las ubres y eliminando el error humano.
Los productores que ya incorporaron estas tecnologías, como el sistema Sensehub Milking, afirman que el proceso de ordeño es ahora más preciso y eficiente. Con la consecuencia lógica de una mayor rentabilidad.

