El foco del mercado se desplaza a los próximos pasos del Gobierno
Luego del triunfo categórico del oficialismo en las elecciones el foco del mercado se desplaza ahora hacia los próximos pasos del Gobierno. Y también a los desafíos que definirán la sostenibilidad del impulso político y financiero que se observó tras los comicios. Tras una suba de proporciones históricas en los precios de los bonos y las acciones. Asimismo se verá la posibilidad de que las recientes mejoras en los precios de los activos se consoliden y extiendan. Así concluyó un análisis de Eric Ritondale, economista jefe de Puente.
A su criterio, “los inversores concentran su atención en tres frentes de acción estrechamente vinculados. Los avances legislativos en el Congreso, la estrategia de refinanciación de los vencimientos en dólares de la deuda soberana. Y la implementación de un programa consistente de acumulación de reservas, acompañado por ajustes en el régimen cambiario y monetario”.
“Desde el frente financiero, los bonos soberanos ya se negocian con rendimientos en un dígito. Un hito que acerca a la Argentina a recuperar el acceso al financiamiento voluntario. Este proceso podría consolidarse en el marco de un programa más amplio de recompra de bonos en línea con los anuncios recientes. Y con apoyo de organismos multilaterales y del Tesoro de Estados Unidos. En paralelo, se esperan mejoras en la calificación crediticia del país en los próximos meses”.
“En el plano cambiario y monetario, se espera que el Banco Central formalice una estrategia de acumulación de reservas. Y redefina el marco cambiario y monetario, otorgando mayor claridad sobre los instrumentos y objetivos de la política monetaria. Estos lineamientos podrían formalizarse en el contexto de la segunda revisión del programa con el FMI, prevista para comienzos del próximo año”.
“En suma, tras el fuerte respaldo electoral y la reacción positiva de los activos, la próxima etapa dependerá de la capacidad del Gobierno. Para combinar pragmatismo político, consistencia macroeconómica y reformas estructurales e institucionales. Si ese equilibrio se consolida, Argentina podría estar ingresando en una nueva fase de normalización financiera y recuperación de la actividad económica”.
Por su parte, Gustavo Araujo, director de Investigación de Criteria, indicó que “en los mercados, el resultado se interpretó como una señal de estabilidad política. Y también de apoyo al programa económico. Los activos locales reaccionaron con un fuerte rebote. Caída de spreads soberanos y alza del equity, que lideró el sector bancario”.
“El discurso de Milei, más moderado y abierto al diálogo con la oposición, reforzó el optimismo. Hacia adelante, el foco del mercado estará en tres frentes. El sistema cambiario (y una esperada acumulación de reservas), reorganización del gabinete y avances en reformas estructurales. El desafío del Gobierno es capitalizar el momento electoral sin perder credibilidad. Si logra traducir la victoria en gobernabilidad efectiva, el rebote actual podría transformarse en una fase más sostenida de recuperación de confianza».
En la misma línea, Citi Research afirmó que espera que “el resultado electoral impulse un repunte en los activos de riesgo, en particular en la renta variable argentina. Donde los bancos, las empresas de servicios públicos y las acciones con exposición a Vaca Muerta podrían experimentar un rendimiento superior significativo. Debido a la mejora en la confianza de los inversores”.
“Además, anticipamos un alivio en los mercados locales, con especial atención al mercado cambiario. Aunque aún se espera una decisión definitiva sobre el régimen cambiario a largo plazo. Es probable que las prioridades inmediatas del Gobierno incluyan fortalecer la confianza del mercado y asegurar el respaldo del Congreso para reformas microeconómicas esenciales”. Así lo destacó el área de análisis financiero del Citigroup, sobre dónde se pone ahora el foco del mercado.
Por su lado, Balanz señaló que “el resultado mejora las condiciones para un eventual ajuste del esquema cambiario. Orientado a permitir una mayor flexibilidad y acumulación de reservas, en un contexto de menor incertidumbre política y con el respaldo del Tesoro de Estados Unidos”.
“La combinación de un oficialismo fortalecido, un tono político más constructivo y un esquema de apoyo financiero internacional significativo reduce los riesgos de corto plazo. Y favorece la compresión de los spreads soberanos, consolidando las bases para la segunda mitad de mandato”.
Asimismo, PPI evaluó que “el tipo de cambio tiene el camino allanado para ir muy por debajo del techo de la banda cambiaria, que hoy se ubica en $ 1.494. Dado que el resultado final fue mucho mejor de lo que se esperaba. Sería un error no aprovechar esta alineación de los planetas para dar el paso final. Levantar los controles de capital remanentes que pesan sobre todo en las empresas, aunque recientemente se han impuesto algunos sobre personas físicas. Y promover una mayor amplitud de la banda cambiaria”.
“Aun así, creemos que el equipo económico evitará cambios en la política cambiaria, al menos en el cortísimo plazo. Más allá de esto, el reciente rally que tendrá el peso abre la puerta a que el BCRA desarme las coberturas que otorgó, obteniendo ganancias. Mientras se reconstruye la posición de reservas mediante compras, probablemente del Tesoro, en el mercado de cambios. Todavía no está claro si el Tesoro decidirá comprar esta semana, lo que pondría un piso al tipo de cambio”.
En tanto, que Ignacio Morales, director de Inversiones de Wise Capital, subrayó que “el contundente resultado electoral disparó una ola de optimismo en los mercados. La reacción fue inmediata, las acciones argentinas en el exterior treparon hasta 35%. Y también hubo una fuerte suba de los bonos soberanos y una baja del riesgo país. El retroceso del dólar reflejó una caída abrupta en la demanda de cobertura, interpretada en la city como el fin de un ciclo de pesimismo extremo. Y el comienzo de una etapa de mayor confianza financiera”.
“Con este nuevo contexto político y externo, se prevé una fuerte compresión de rendimientos en los bonos soberanos y una caída del riesgo país. La mejora de expectativas también podría permitir una relajación de tasas en pesos y reabrir la puerta al financiamiento internacional, algo vedado en los últimos años. Con legitimidad reforzada, apoyo de EEUU y el FMI, y un entorno global más favorable, la Argentina enfrenta una nueva oportunidad de normalización económica”.

