El empleo privado registrado se estancó en una década

El empleo privado registrado se estancó en una década

Argentina ingresó en 2025 con una paradoja estructural: el mercado laboral sumó más de 3 millones de ocupados en los últimos diez años. Pero no logró generar nuevos puestos asalariados privados registrados. Así concluyó un estudio del Instituto de Estudios Laborales y Sociales (Idelas) de la Universidad de Ciencias Empresariales y Sociales (UCES). Éste se basó en datos de la Secretaría de Trabajo y la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) del Indec. El empleo formal en relación de dependencia del sector privado retrocedió en 32.800 trabajadores respecto del pico de 2015. Mientras la informalidad y el autoempleo absorbieron la expansión de la fuerza laboral.

El análisis evidencia que la creación de empleo se concentró en los segmentos no declarados o independientes. Mientras las otras categorías registradas crecieron en 340.000 ocupados, la informalidad incorporó 2,2 millones de personas nuevas. Este fenómeno refleja que el dinamismo laboral se apoyó en actividades fuera del registro y no en la generación de empleo tradicional con aportes al SIPA.

El cambio tecnológico abrió oportunidades para nuevas ocupaciones y reconversiones. Pero contrastó con un marco regulatorio laboral que acumula más de 50 años sin reformas estructurales. A ello se suma el avance de la llamada industria del juicio laboral, vinculada a demandas por despidos o accidentes. Y altos costos extrasalariales que el empleador no puede descontar del Impuesto a las Ganancias o del IVA. Ese escenario desincentivó la contratación formal, impulsó la automatización de tareas y favoreció modalidades temporales o de tercerización.

El empleo formal privado alcanzó un máximo histórico en 2015 y luego un segundo récord en 2023. Pero volvió a caer pese a que la población y la fuerza laboral crecieron a un ritmo anual acumulativo de 0,17%. El Idelas comparó los meses de agosto entre 2015 y 2025 para evitar efectos estacionales y confirmó que el sector privado formal redujo su nómina un 0,5%. Quedando así apenas por encima de 6,2 millones de trabajadores.

En cambio, el sector público nacional, provincial y municipal aumentó su plantilla en 340.000 trabajadores. Creciendo a un ritmo del 1,06% anual acumulativo, más de seis veces la tasa de expansión poblacional. Hoy registra 3,2 millones de ocupados. A su vez, el trabajo independiente formal, monotributistas, autónomos, casas particulares y monotributo social, avanzó 1,95% anual y sumó otras 567.000 personas.

El segmento más expansivo fue el empleo no registrado en el SIPA. Casi 7,9 millones en 2025 entre asalariados e independientes, con una tasa anual del 3,38%. Esto alteró la estructura del mercado laboral. Actualmente, sólo 30% de los ocupados trabaja formalmente en el sector privado. Cuando los estándares globales ubican este indicador cerca del 70%. Hace una década, la Argentina tenía 5,5 puntos más en esa categoría. El sector público también perdió participación, bajando un punto hasta 16,4%. Los trabajadores registrados fuera del empleo en relación de dependencia crecieron medio punto hasta 15,6%. Mientras que la informalidad alcanzó un récord de 37,9% del total de ocupados tras ganar 6 puntos porcentuales.

El Ministerio de Trabajo registra 25 actividades privadas con asalariados formales. Sólo ocho crecieron en diez años, una se estancó y dieciséis redujeron sus plantillas. Entre las que mostraron avances superiores al crecimiento poblacional se destacan informática, con una expansión anual acumulativa del 5,1%. También servicios de investigación, seguridad y limpieza con 0,95%, comercio y salud 0,9% cada uno, educación 0,8%, hotelería y restaurantes 0,56% y alimentos y tabaco 0,4%.

En el otro extremo, los mayores retrocesos se observaron en textiles, confecciones, cuero y calzado con una caída del 3,6% anual. Asimismo en comunicaciones 2,4%, actividades inmobiliarias y remises 2,3%, construcción 2%, automotores y neumáticos y madera y papel 1,1% cada una, y química, petroquímica y servicios financieros 0,8%.

El comportamiento también fue dispar por provincia. Neuquén lideró la expansión formal privada con un salto del 28,5%, por Vaca Muerta. Mientras Catamarca creció 11,2% gracias a la minería. También avanzaron La Pampa, Córdoba, Corrientes, Salta, Santa Fe y Jujuy. En Buenos Aires, Río Negro, Tucumán, Mendoza y Santiago del Estero se registraron variaciones marginales, cercanas a la caída promedio del 0,5%. Entre las jurisdicciones con mayores retrocesos se encuentran Formosa con un descenso del 20,9%, Santa Cruz 20,2%, San Luis 16,1% y Tierra del Fuego 12,2%.

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