El capital privado en 2026 con buenas perspectivas

El capital privado en 2026 con buenas perspectivas

La expectativa para el capital privado en EEUU en 2026 es que continúe recuperándose en forma gradual a medida que avanza la desregulación de la economía. Lo cual sumado a la mejora en las perspectivas de crecimiento genera optimismo en los inversores. Así concluyó un análisis de Puente.

Si las valuaciones en el mercado publico bajan, los precios de las compañías que no cotizan en bolsa también deberían “abaratarse”. Esto se suma a la desregulación de la administración de Donald Trump, y recortes adicionales esperados en la tasa de interés. Con lo cual se conforma un entorno que debería incidir positivamente sobre la actividad de fusiones y adquisiciones de empresas en el tiempo. Generando así mejores puntos de entrada para adquirir retornos más atractivos en los próximos años para este tipo de inversiones.

La actividad de fusiones y adquisiciones de las compañías alcanzó en 2025 los US$ 1,156 billones mediante 9.019 transacciones. Lo que implicó una mejora de +36% frente a 2024 en términos de valor de transacciones, y de +6% en la cantidad de transacciones. Por su parte, la actividad de captación de capital presentó un resultado más frágil. Al totalizar unos US$ 277.882 millones mediante 327 nuevos fondos de inversión.

Con estas perspectivas a corto plazo, no se esperan cambios de tendencia en el desempeño histórico de esta clase de activos. A largo plazo en este 2026, se prevé que las inversiones alternativas en capital privado representen una porción más elevada en las carteras de los inversores. Con la economía cobrando mayor dinamismo este año respecto al 2025, siguen luciendo convenientes los fondos orientados en sectores económicos más estables y menos apalancados. Como así también aquellos con potencial de crecimiento, vinculados a la IA.

En el segmento de Bienes Raíces predomina la cautela. Puesto que los actuales costos de financiamiento superiores a los promedios de los últimos 10 y 30 años (4,3% y 5,6% en cada caso) dificultan la adquisición de viviendas. En un entorno desafiante a nivel político y económico. El índice Case Shiller muestra que los precios de las viviendas unifamiliares cedieron -0,1% mensual en noviembre último. Acumulando así cinco bajas consecutivas. Sin embargo, entre enero y noviembre subieron +2,3% frente a igual período de 2024.

Mantener la tasa de referencia en niveles históricamente elevados pone un tope a la valoración de estos activos. Lo que lleva a que el real estate multifamiliar sostenga su atractivo como negocio de renta.  Así, lucen interesantes otros segmentos de bienes raíces: industrial, logístico, centros de datos, estudiantil y residencial multifamiliar. Exhiben mejores niveles de renta y potencial valorización que propiedades residenciales tradicionales.

Por su parte, el segmento de deuda privada resulta favorecido por el entorno de tasa de interés elevada, al permitir la obtención de retornos superiores al 8% anual. La expectativa hacia adelante es que el segmento continúe expandiéndose, alcanzando los US$ 2,6 billones hacia 2029–2030. Los rendimientos nominales mayores por sobre el de capital privado y real estate se deben a que la deuda privada está atada a tasas de interés flotantes. Es decir que los intereses que paga están vinculados a la tasa de referencia. En estas estrategias resulta apropiado optar por aquellas con enfoque más conservador sobre la elección de los deudores, dado los altos costos de financiamiento que predominan en la actualidad.

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