Danone y CCU ponen en valor a los recuperadores urbanos
Danone, Aguas de Origen y CCU reafirmaron su compromiso con el reciclaje inclusivo y con la valorización del trabajo que realizan diariamente miles de recuperadores urbanos en todo el país. A través del programa “Recuperadores”, estas compañías impulsan, junto a Fundación Avina, un modelo que busca fortalecer la economía circular con inclusión social. Articulando así esfuerzos con cooperativas, gobiernos y organizaciones de la sociedad civil.
El crecimiento demográfico y el desarrollo económico impulsaron un aumento significativo en la generación de residuos a nivel mundial en las últimas décadas. Actualmente, se estima que se producen más de 2.000 millones de toneladas de residuos sólidos cada año. Una cifra que se proyecta aumentará en un 70% para el 2050. En Argentina, el promedio de generación diaria es de 1,15 kg per cápita al día. Lo que representa unas 49.300 toneladas diarias, y alrededor de 18 millones de toneladas anuales.
Desde su creación en 2011, el programa atravesó cuatro fases de evolución y crecimiento. La Fase IV, actualmente en curso, busca recolectar 100.000 toneladas de materiales reciclables en 39 ciudades del país. Esta etapa pone foco en nuevos materiales como el aluminio, polipropileno (PP) y el poliestireno (PS). Y en avanzar hacia una certificación social que distinga el valor del trabajo cooperativo en la cadena de reciclaje.
“Con el impulso del programa, hoy contamos con capacitación, asistencia técnica, redes con otras cooperativas. Y sobre todo, una organización que nos permite mejorar nuestras condiciones de trabajo”. Así lo destacó Jacqueline Infante, recuperadora urbana y miembro del Programa Recuperadores de Danone, CCU y Avina.
El programa acompaña el desarrollo de 45 cooperativas en 39 ciudades. Con mejoras en infraestructura, implementación de sistemas de gestión, profesionalización del trabajo y formación técnica en reciclaje, seguridad e igualdad de género. En total, más de 5.200 recuperadores urbanos son impactados por la iniciativa.
“Es fundamental impulsar programas que, como este, combinan el compromiso ambiental con la generación de trabajo digno. La articulación entre distintas empresas demuestra que, cuando trabajamos juntos, podemos potenciar el impacto social y ambiental de manera real y sostenida”. Esto remarcó por su parte Juan Pablo Barrale, gerente de Asuntos Corporativos de CCU Argentina.
Entre los logros recientes, se destacan la creación del Manual de Calidad para Centros Verdes, que se desarrolló en El Álamo. Marca un hito en la profesionalización y formalización de la tarea los recuperadores urbanos. Y la elaboración del Informe Huella de Carbono en Centros de Reciclaje en Buenos Aires donde se evidenció el impacto positivo del reciclaje.
“Una transición justa hacia una economía más circular es posible gracias al compromiso de los recuperadores urbanos. Ellos no solo son clave para reducir el impacto ambiental, sino que también representan un motor de inclusión social. Generando así oportunidades concretas en toda la cadena de valor. Este trabajo cobra aún más fuerza cuando se articula entre compañías y organizaciones como Fundación Avina. Quienes compartimos una misma visión y buscamos generar un impacto real”. Así lo afirmó Diego Buranello, director de Asuntos Corporativos en Danone Cono Sur.
Aunque muchos de los residuos tienen potencial de reciclarse, en Argentina solo el 6% logra efectivamente reinsertarse en el circuito productivo. Esta baja tasa se debe a múltiples factores estructurales. La falta de regulaciones eficaces, la caída en el valor de los materiales reciclables, la escasa articulación entre sectores. También la ausencia de infraestructura adecuada y la falta de incentivos para mejorar el diseño de los productos.
Estas condiciones perpetúan prácticas como el vertido en basurales a cielo abierto. Afectando así la salud de las comunidades y contribuyendo al cambio climático a través de la emisión de gases de efecto invernadero.
Para revertir esta realidad, es clave seguir fortaleciendo programas como el de Recuperadores. Con una mirada inclusiva y colaborativa, busca impulsar una gestión de residuos más eficiente y sostenible. Solo trabajando de forma articulada entre empresas, gobiernos y ciudadanía, se podrá generar un cambio real que beneficie tanto al ambiente como a la sociedad.

