La desregulación de la CNV puede facilitar un boom de los créditos hipotecarios:
La CNV acaba de avanzar en una desregulación que podría transformar el mercado de créditos hipotecarios argentino.
A través de la resolución general 1053/2025, el organismo implementó un régimen simplificado para fideicomisos financieros hipotecarios.
Esta medida podría agilizar significativamente el acceso al crédito y modernizar el sistema de securitización de créditos.
Lo hace alineándose con estándares internacionales.
La securitización de hipotecas no es un concepto nuevo.
En mercados desarrollados, supo ser una herramienta clave para expandir el acceso al crédito (y lo sigue siendo).
Por ejemplo, en Estados Unidos, entidades como Fannie Mae y Freddie Mac jugaron un papel central en la creación de un mercado secundario líquido desde la década de 1980.
Sin embargo, la crisis financiera de 2008 dejó en claro que una regulación robusta y transparente es esencial para evitar riesgos sistémicos.
Por su parte, en España, las cédulas hipotecarias y los bonos de titulización permitieron mantener tasas competitivas.
Lo hicieron incluso en períodos de volatilidad económica.
No obstante, el país también enfrentó desafíos significativos durante la crisis inmobiliaria de 2008-2014.
Las regulaciones posteriores se enfocaron en equilibrar el potencial de esta herramienta y sus riesgos asociados.
El nuevo sistema en Argentina introduce varias innovaciones diseñadas para agilizar y flexibilizar el mercado de créditos hipotecarios.
Una de ellas es la reducción en tiempos de colocación.
Los inversores calificados ahora podrán comprar títulos en un solo día, en lugar de los tres días que se requerían anteriormente.
También hay mayor flexibilidad en emisiones.
Así los bancos tendrán hasta dos años para emitir títulos adicionales sobre la misma hipoteca.
Esto les permitirá adaptarse mejor a las condiciones del mercado.
Asimismo está la automatización del proceso.
Se eliminan trabas burocráticas, permitiendo la emisión automática de valores fiduciarios adicionales sin necesidad de aprobaciones adicionales por parte de la CNV.
También hay una optimización de capital.
La agilización en la securitización permitirá a los bancos liberar capital más rápidamente.
Esto podría aumentar la disponibilidad de créditos para nuevos préstamos hipotecarios.
Al vender en “paquetes” sus hipotecas, contarán con ese capital para posibles nuevas colocaciones.
Y así podrán mitigar algunos de sus riesgos, trasladándose hacia inversores.
Por lo tanto, estamos ante un avance significativo en la modernización del mercado.
Sin embargo, sin un contexto económico estable, hasta el sistema más eficiente puede enfrentar obstáculos importantes.
Desde nuestra plataforma proyectamos una triplicación en el otorgamiento de créditos hipotecarios.
Esta medida va en línea con los cambios regulatorios que necesitamos para lograr que el crédito hipotecario termine de despegar.
Esto permitirá que mucha más gente pueda cumplir con el sueño de la casa propia.
El mercado hipotecario argentino actual presenta condiciones exigentes para los potenciales tomadores de crédito.
Para acceder a un préstamo de US$ 100.000 los solicitantes deben demostrar ingresos mensuales superiores a $ 2 millones.
Las cuotas oscilan entre $ 700.000 y $ 800.000 con tasas de interés que varían entre el 3.5% y el 8% anual.
Estos requisitos limitan significativamente el acceso al financiamiento para gran parte de la población.
Por eso la efectividad de la iniciativa de la CNV dependerá de varios factores clave.
Es fundamental una articulación efectiva entre el Gobierno, el sector financiero y los organismos reguladores.
El éxito del programa también está condicionado a la implementación de políticas macroeconómicas que fortalezcan la confianza en el mercado.
La CNV deberá mantener un monitoreo constante para evitar la acumulación de activos de alto riesgo y garantizar la transparencia del sistema.
Por Alan Daitch, CEO de Tasa Tasa

