Creadores de aprendizaje y de hobbies dominarán la escena este año

Creadores de aprendizaje y de hobbies dominarán la escena este año

Los dos segmentos que más crecerán en 2026 en materia de marketing digital serán los creadores de aprendizaje y de hobbies. Así concluyó un análisis de Be Influencers sobre la nueva influencia. Aprendizaje, hobbies y comunidades serán los verticales que más se destacarán en este 2026.

“Para este 2026 anticipamos una continuidad en la fragmentación de las audiencias de las plataformas digitales”. Así lo precisó Natalia Alfonso, gerente de Conocimiento Cultural de Be, “Al crecer la cantidad de creadores de contenido, crece la posibilidad de segmentación, especialización y representación”.

Esto se debe a tres factores. En primer lugar porque es un contenido de nicho, que es el que más en auge se encuentra en este momento. Al ser contenido que trata sobre distintos tipos de actividades, estos creadores generan comunidades muy fuertes. Traspasan el mundo online para realizar encuentros para compartir en persona. Y por último, es contenido muy monetizable ya que, además de sponsors, cuentan con marcas personales muy armadas. Éstas permiten la venta de distintos recursos que giran alrededor de esas actividades como cursos, materiales, newsletters.

Los creadores de aprendizaje se especializan en una materia y generan contenido educativo al respecto. Puede ser contenido referido a ciencia, literatura, política, cultura pop, entre otros. La proliferación de este estilo de creador refleja la tendencia creciente de evitar el llamado doomscrolling. Es decir, usar las redes sociales para algo “útil”.

Algunos ejemplos incluyen a Bárbara Miranda. Es curadora de contenido educativo, además de hablar de cine. Es autora del newsletter la sobremesa y creadora del podcast Cinetrola. Cuenta con más de 200.000 seguidores entre sus cuentas de Instagram y TikTok. También se puede mencionar a Almendra Veiga. Crea contenido de libros, ciencia y curiosidades en general. Conduce los podcast  de actualidad Sumergidas y En Teoría, sobre ciencia. Cuenta con más de 1.600.000 seguidores entre Instagram y TikTok.

Asimismo aparece Jacinta de Oromí.  Analiza en sus contenidos diferentes perspectivas culturales de temáticas actuales, además de hablar de libros y música. También es conductora del podcast Sumergidas y tiene uno propio llamando Tipo de Jacinta de Oromí. Entre sus cuentas de Instagram y TikTok supera los 900.000 seguidores. Además, está Juana Tormey Eskenazi. Genera contenido de análisis de la actualidad y de divulgación científica. Es la creadora del podcast Cachetada y cuenta con 28.000 seguidores en su cuenta de Instagram. 

En cuanto a los creadores de hobbies, se especializan en un nicho particular vinculado a actividades artísticas, creativas o recreativas. El crecimiento general de la necesidad de un tiempo personal dedicado a tareas por fuera del trabajo, refleja el aumento de este estilo de creación de contenido. En este segmento se puede nombrar a Victoria Resco. Es autora de varias novelas y genera contenido compartiendo con su comunidad opiniones y reflexiones de los libros que lee. Cuenta con más de 1.500.000 seguidores entre sus cuentas de Instagram y TikTok.

También surge Marita Battaglia, artista visual que, además de compartir los procesos de sus obras, organiza talleres y encuentros de arte. Tiene su propia tienda online donde vende sus obras. Tiene más de 15.000 seguidores en su cuenta de Instagram. Además está Magu Villar. Es creadora de contenido creativo y brinda diferentes consejos sobre cómo trabajar y potenciar la creatividad. Dicta cursos y talleres creativos y tiene su propia marca de papelería.

Lo que anticipa este escenario para 2026 es un cambio profundo en el sentido de la influencia digital. Ya no se trata solo de alcance, sino de relevancia. En un ecosistema saturado de estímulos, los creadores de aprendizaje y de hobbies ocupan un lugar estratégico porque responden a una necesidad cada vez más clara de las audiencias. Usar el tiempo online para crecer, conectar y crear, no solo para consumir.

Para las marcas, este fenómeno marca un punto de inflexión. La influencia deja de ser un recurso táctico para convertirse en una plataforma cultural. Asociarse con estos creadores implica entrar en conversaciones más profundas, más segmentadas y con mayor valor simbólico. Ya no se trata solo de visibilidad, sino de credibilidad, afinidad y pertenencia.

En 2026, el crecimiento de los creadores de aprendizaje y de hobbies no será una moda pasajera, sino la consolidación de una nueva etapa de la economía de la atención. Una etapa donde la influencia se mide menos en likes y más en impacto real sobre la forma en que las personas aprenden, se expresan y construyen comunidad.

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