Contrastes hídricos condicionan la evolución de la campaña gruesa
Luego de un progreso intersemanal de 2,3 puntos porcentuales, la siembra de soja transita su etapa final, cubriendo el 96,2% del área proyectada. Mientras que las lluvias continúan condicionando el avance de las labores sobre el norte del área agrícola. La condición hídrica adecuada/optima se redujo en -7 puntos, principalmente por la falta de humedad sobre el sur de Córdoba y el oeste bonaerense. La condición de cultivo normal/excelente también registró una baja de -10 p.p. Así, los contrastes hídricos condicionan la evolución de la campaña gruesa, concluyó el último Panorama Agrícola Semanal de la Bolsa de Cereales.
Por su parte, el 15% de la soja de primera ya inició el período crítico, principalmente sobre ambos núcleos, a la espera de futuras precipitaciones. En paralelo, luego de algunos días sin lluvias, se comenzaron a detectar focos de “arañuela roja” (Tetranychus urticae) en varios lotes. Lo que requiere la concreción de las respectivas aplicaciones. En cuanto a la soja de segunda, en los lotes más avanzados se han observado dificultades para cerrar el entre surco.
Por su parte, la siembra de maíz con destino a grano comercial cubre el 93,1% del área proyectada, aunque registra una demora interanual de -5,3 puntos. Las labores continúan retrasadas en el NOA y el NEA debido a la imposibilidad de ingresar a los lotes tras las precipitaciones recientes. Mientras que en el centro-norte de Santa Fe el incremento de poblaciones de Dalbulus maidis empieza a modificar las decisiones de manejo. Y parte de la superficie tardía aún no implantada podría reorientarse hacia soja.
En paralelo, el 74% del maíz temprano transita su período crítico (VT–R1). Y si bien la condición de cultivo se encuentra en un 83,6% entre normal y buena, se relevan deterioros y pérdidas puntuales. Tanto de área como de rendimiento en el sur de Córdoba, asociados a la menor disponibilidad de humedad y las altas temperaturas.

Por su lado, el maíz tardío avanza en su desarrollo, con el 90,2% del área relevada en condición entre normal y buena. Aunque la continuidad de esta dependerá de la reposición de humedad en las próximas semanas en este marco de contrastes hídricos.
Finalmente, la cosecha de girasol ya avanzó sobre el 21,9% del área apta, tras un progreso intersemanal de 5,6 puntos. Registrando así un adelanto respecto al promedio de las últimas cinco campañas de 12 puntos. El rinde nacional se mantiene estable en 22,6 quintales por hectárea, con valores regionales que se ubican entre 20 y 30 qq/Ha. Superando así los respectivos promedios zonales históricos. La región del NEA puntualmente se encuentra próxima a finalizar las labores, con un rendimiento promedio que se consagraría máximo de la serie PAS.
Mientras tanto, del área aún en pie, si bien un 18,4% se encuentra en situación de déficit hídrico, concentrado sobre el oeste y sur del área agrícola, el 63,7% transita entre floración y llenado de granos. Manteniendo así una condición de cultivo normal a excelente en más del 80% de los casos. Bajo este escenario, y a la espera de la generalización de las labores de recolección en el centro del área agrícola, la proyección se sostiene en 5,8 millones de toneladas.

