Argentina ascendió al puesto 62 en competitividad
La Argentina obtuvo el puesto número 62 del ranking de competitividad, habiendo ascendido cuatro posiciones con respecto a la última edición. Así surge de los resultados del Anuario de Competitividad Mundial correspondientes a 2025. Es una publicación del International Institute for Management Development (IMD) de la ciudad de Lausanna, Suiza.
El mismo presenta los cambios en el ranking mundial de competitividad respecto a años anteriores. Este año, el top cinco se encuentra conformado por Suiza en el primer puesto, seguido por Singapur, Hong Kong, Dinamarca y Emiratos Árabes Unidos.
El Anuario de Competitividad Mundial es un estudio que se orienta a analizar y comparar la capacidad de las naciones para generar y mantener un entorno propicio para la inversión y el desarrollo económico. El ranking abarca un total de 69 economías, tanto industrializadas como emergentes. Y se basa en la evaluación de más de 300 indicadores agrupados en cuatro pilares de competitividad. Desempeño Económico, Eficiencia Gubernamental, Eficiencia Empresarial e Infraestructura. Los datos provienen de fuentes locales e internacionales, organismos privados, así como de encuestas realizadas a más de 6.000 ejecutivos. En el caso de Argentina, la recolección de datos y el procesamiento de la información son del Instituto E. Shaw de Estudios Empresariales de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Católica Argentina (UCA).
Conforme a los datos obtenidos por el IMD, esta edición está marcada por volatilidad cambiaria y fragmentación. Y se demuestra que las economías más competitivas son las que logran combinar instituciones fuertes y adaptabilidad. En un marco de oscilaciones cambiarias y picos inflacionarios a nivel global. Al igual que en la edición anterior, los conflictos geopolíticos prevalecen y el crecimiento económico es estable, aunque desalentador.
En relación con los resultados del año anterior, se observaron ciertos cambios tanto en la composición como en el orden de las economías que lideran el ranking. En primer lugar, se encuentra Suiza, la cual desde hace años continúa posicionándose entre los primeros tres puestos. El segundo lugar lo ocupa Singapur, descendiendo un puesto respecto del año pasado. Esto se debe, principalmente, a una leve caída en la eficiencia empresarial e infraestructura. A pesar mantener un buen desempeño en materia económica. Por su parte, Hong Kong continúa ascendiendo en el ranking, pasando del quinto al tercer puesto. Le sigue Dinamarca, que continúa con una buena performance, y los Emiratos Árabes Unidos, que escaló dos posiciones.
Entre los lugares restantes del top 10 se encuentra Taiwán en el sexto lugar, ascendiendo dos puestos. Le siguió Irlanda en la séptima posición, Suecia en el octavo puesto, lo que marca un descenso de dos puestos respecto al año pasado. También Qatar en el noveno puesto y Países Bajos en el décimo. En contraste, las últimas cinco posiciones del ranking las ocupan Sudáfrica (64), Mongolia (65), Turquía (66), Nigeria (67), Namibia (68), y Venezuela (69).
Asimismo, se incluyeron tres economías en el ranking: Omán, Namibia y Kenia. Y este año no se relevaron datos de Israel, lo que aumentó la cantidad de países participantes de 67 a 69.
En América Latina, todos los países de la región se encuentran en la mitad inferior del ranking. Con Venezuela ocupando el último puesto (69) y siendo Chile (42) la economía de la región que mejor posicionada se encuentra. Ascendiendo dos puestos respecto del año anterior.
Focalizando en el caso de Argentina, ascendió cuatro posiciones en el ranking este año con respecto al año anterior. Debido principalmente a las mejoras en el ámbito empresarial. Para comprender los motivos que sustentan su posición dentro del ranking, es necesario profundizar en el análisis de los distintos factores y sub-factores que conforman los criterios que utiliza el IMD.
En desempeño económico, la situación de Argentina se deterioró al bajar dos puestos en el ranking respecto del año pasado, ocupando ahora el 64. Sin embargo, si desagregamos los sub-factores que se tienen en cuenta, el país empeoró al bajar cinco puestos en Precios (68). Debido a que los costos internos son altos en la comparación internacional, y un puesto en Economía Doméstica (64). Dentro de esta categoría también se produjeron mejoras significativas. Tales vienen dados por ascensos en el ranking en Inversión internacional (40), así como en Empleo (21), y Comercio Internacional (54) de 14, 13 y 10 puestos, respectivamente.

