Bitcoin en el pozo no logra superar los US$ 66.000
El mercado de las criptomonedas atraviesa una nueva etapa de tensión. Aunque las ballenas intensifican la compra al contado y los indicadores en cadena muestran señales tempranas de reacumulación, bitcoin continúa en el pozo. Y no logra superar los US$ 66.000, un nivel que se transformó en techo psicológico y técnico para los operadores. Así lo indicó un análisis de Bitfinex.
El principal activo digital ensayó rebotes durante el fin de semana, pero el impulso volvió a diluirse frente a la presión vendedora. A pesar de un repunte cercano al 20% desde los mínimos recientes y de registrar su primer cierre semanal en verde tras tres semanas consecutivas de descensos, el precio permanece encapsulado. En un rango de consolidación que no termina de resolverse al alza.
Los datos en cadena muestran un comportamiento claro de los grandes jugadores. Las órdenes de compra en el mercado al contado las dominaron participantes del tamaño de ballenas. Incluso durante una fase de distribución moderada por parte de los tenedores de largo plazo. El CVD de los compradores al contado se mantiene netamente positivo desde el 18 de diciembre. Reflejando así un dominio sostenido de la demanda institucional o de grandes carteras. Sin embargo, esa presión compradora todavía no logra traducirse en una ruptura decisiva que permita abandonar la zona de debilidad.
Desde Bitfinex explicaron que “la oferta de los tenedores a largo plazo está aumentando, lo que indica una acumulación temprana”. Según detallaron, esta métrica había caído 13,5% entre julio y diciembre de 2025, en un contexto en el que ballenas y holders de largo plazo distribuían posiciones. Tras tocar fondo a mediados de diciembre, la oferta volvió a subir hasta los 14,3 millones de BTC.
“Por lo general, la oferta de LTH es un indicador adelantado en relación con el precio, ya que la acumulación comienza cerca del final de las tendencias bajistas. En la historia reciente, el hecho de que esta métrica alcance nuevos máximos ha demostrado ser un indicador adelantado del precio de tres a cuatro meses. Si sigue aumentando al ritmo actual, podríamos ver una repetición de la evolución del precio de junio de 2023 o septiembre de 2024, una vez que nuestro rango actual se resuelva al alza”.

Aun así, en el corto plazo el bitcoin sigue en el pozo y no logra superar los US$ 66.000, en un mercado donde cada avance es rápidamente neutralizado por ventas agresivas. Antes de la publicación del último dato de inflación en EEUU, el mercado adoptó una postura ampliamente bajista. Se acumulaban posiciones cortas junto con ventas agresivas al contado, especialmente por parte de grandes entidades que operan con tramos considerables. Ese posicionamiento contrarrestaba cualquier apuesta alcista de largo plazo, incluso de firmas como Strategy.
Tras conocerse el IPC, se produjo una compra agresiva al contado y una oleada de cierre de posiciones cortas en los mercados perpetuos. El movimiento se extendió durante el fin de semana, con una suba del 9% mientras el interés abierto descendía aproximadamente 7%. La financiación entró en terreno negativo y las primas en el mercado de opciones se moderaron. Con una volatilidad implícita que cayó por debajo de 50 por primera vez desde la apertura mensual.
Estos datos sugieren que el reciente rebote no lo impulsó un reapalancamiento excesivo, sino más bien por cierre de cortos y compras puntuales. Sin embargo, el lunes regresaron los vendedores agresivos al contado y se estima que se liquidaron hasta US$ 10.000 millones en bitcoin que volvió a caer en el pozo. Hasta que esos flujos no se reviertan o aparezcan compradores más decididos, será difícil que el precio recupere niveles superiores. La resistencia técnica más relevante se ubica en torno a los US$ 78.500, donde confluyen la media real del mercado y la apertura mensual. Pero mientras el activo no logre quebrar con volumen los US$ 66.000, el escenario seguirá condicionado por la fragilidad.
