Un avance biotecnológico para reemplazar pesticidas sintéticos en la agricultura
Una innovadora plataforma bioinformática permitirá diseñar ARNs exógenos con funciones bioactivas. Para sustituir pesticidas sintéticos y avanzar hacia una agricultura más sustentable.
Es una alianza estratégica entre el sector privado y la comunidad científica. El proyecto se denomina «Diseño de ARNs exógenos como bioinsumos para el reemplazo de pesticidas sintéticos en la agricultura». Y busca asimismo revolucionar el manejo de cultivos mediante el desarrollo de una plataforma informática capaz de diseñar moléculas de ARN con funciones bioactivas.
El proyecto es de Apolo Biotech y el Instituto de Agrobiotecnología y Biología Molecular de Buenos Aires. Gracias a la vinculación que realizó la Fundación Sadosky, esta iniciativa representa un paso clave hacia una producción agrícola más sustentable.
El crecimiento de la población mundial y la necesidad de optimizar la producción de alimentos generaron una dependencia crítica de pesticidas sintéticos. Cuyos efectos sobre el ambiente y la salud humana fueron motivo de creciente preocupación. En este contexto, el uso de moléculas de ARN como agentes biotecnológicos abre una nueva posibilidad para controlar plagas y enfermedades. Sin recurrir a productos químicos convencionales.
El eje del proyecto radica en la creación de una plataforma bioinformática que almacene y analice datos genómicos. Que se obtienen a partir de secuenciaciones masivas de ácidos nucleicos (NGS). Este sistema permite diseñar ARNs exógenos con alta especificidad para atacar organismos perjudiciales en la agricultura sin afectar especies benéficas o cultivos de interés.
«Gracias a esta tecnología, pasamos de analizar manualmente un reducido número de organismos representativos del ecosistema a evaluar más de 140 de manera simultánea. Lo que reduce significativamente el riesgo de efectos no deseados». Así lo explicó Johan Rodríguez Melo, director de Tecnología de Apolo Biotech. Es una startup argentina de biotecnología, orientada al desarrollo de soluciones innovadoras para la producción agrícola sostenible. Viene trabajando en estos temas desde su creación en 2022.
Desde la compañía, destacan que el desarrollo de esta tecnología busca reducir el impacto ambiental del uso de agroquímicos. Como también permite una adaptación más rápida a las necesidades específicas de los cultivos. La plataforma tiene la capacidad de procesar grandes volúmenes de información genómica. Y también de ofrecer soluciones personalizadas para cada caso. Algo que hasta ahora era impensado con los métodos tradicionales de control de plagas.
Por su parte, Diego Zavallo, responsable del proyecto e investigador del Instituto, destacó que “esta plataforma posibilita ofrecer respuestas específicas y adaptadas a cada patosistema. Pero también permite responder rápidamente frente a quiebres de resistencia de los patógenos. Lo que puede ocurrir con frecuencia. Y que con las soluciones actuales basadas en pesticidas sintéticos es muy difícil y laborioso de responder. Esta herramienta que desarrollamos junto con Apolo Biotech permite rediseñar nuevos ARNs de manera rápida y eficiente”.
Esta iniciativa, que financió y apoyó la Fundación Sadosky, busca potenciar la colaboración entre la industria y el sistema científico argentino. «Uno de los aspectos más valiosos de este proyecto es su carácter interdisciplinario. La interacción entre investigadores especializados en biotecnología y desarrolladores de software nos ha permitido crear una herramienta robusta y escalable». Así lo señaló Ricardo Medel, director de Vinculación Tecnológica de la Fundación Sadosky.
“Este proyecto reafirma que es posible desarrollar soluciones innovadoras y escalables que transformen procesos tradicionales en herramientas de vanguardia para la agricultura sostenible. A través de una colaboración efectiva entre la ciencia y la industria”, afirmó por su parte Zavallo.
La implementación de este sistema también permitirá optimizar los costos de producción agrícola. La posibilidad de diseñar ARNs específicos para plagas particulares reducirá el uso indiscriminado de productos químicos y disminuirá la aparición de resistencias en organismos no deseados. Esto beneficiará a los productores en términos económicos, a la vez que contribuirá a la preservación de la biodiversidad y la calidad del suelo.

