Argentina atrae el interés de los inversores

Argentina atrae el interés de los inversores

La Argentina se encuentra entre los países más atractivos de la región para la compra y venta de empresas. Así concluyó un análisis de KPMG sobre fusiones y adquisiciones que abarcó también a los principales mercados mundiales.

“Argentina está en el radar de los inversores porque está entrando en una nueva etapa de oportunidades. En la que la fortaleza institucional, las reformas estratégicas y las alianzas globales se combinan para liberar el potencial de inversión a largo plazo. Especialmente en minería, energía, tecnología, infraestructura y agroindustria”. Así lo remarcó Andrea Oteiza Centrón, asesora principal de Negocios de KPMG Argentina.

“La Ley Bases que entró en vigencia este año y con ella el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones, conocido como RIGI, brinda previsibilidad, estabilidad jurídica y protección para las inversiones. De hecho, a octubre se presentaron 20 proyectos de inversión bajo el RIGI por un total aproximado US$ 34.400 millones. Principalmente vinculados a los sectores de minería y energía”.

América Latina vive un momento singular en el mapa global de las fusiones y adquisiciones (M&A). Según el informe “Trazando rutas de valor” de KPMG, el 62% de los ejecutivos considera que la oportunidad para realizar operaciones en la región “nunca fue mayor”. Esto es un salto de 17 puntos respecto a 2023. Este entusiasmo se traduce en planes concretos, ya que el 57% prevé aumentar su actividad en 2026. Incluso en medio de un contexto mundial marcado por volatilidad política, tensiones comerciales y riesgos fiscales.

El informe se basó en una encuesta a 400 ejecutivos de los principales mercados mundiales de 19 industrias estratégicas. La mayoría ocupa cargos predominantemente de directores financieros, de operaciones y de estrategias. A los datos cuali-cuantitativos se sumaron entrevistas a especialistas. En la primera mitad de 2025, el volumen global de M&A cayó 16% respecto al año anterior. Sin embargo, el valor de los negocios aumentó 28%, una señal clara del reenfoque estratégico hacia oportunidades de mayor valor. América latina refleja ese cambio. Menos negocios, pero de mayor valor, junto con una convicción creciente entre inversionistas internacionales.

A nivel regional, el ranking de M&A lo encabeza Brasil a partir de sus fortalezas como el ecosistema de innovación y acceso a propiedad intelectual. El crecimiento por sectores específicos como energía, agricultura, y valuaciones atractivas. Le sigue México por su posición estratégica para nearshoring hacia América del Norte, infraestructura logística y acuerdos comerciales (T-MEC). Así como empleo calificado y valuaciones competitivas, aunque con el riesgo de tensiones arancelarias con EEUU que generan incertidumbre.

El tercer lugar lo ocupa Chile por sus valuaciones atractivas, estabilidad macroeconómica (inflación controlada). Si bien con algún grado de incertidumbre de reformas legales (privacidad de datos) que añaden pasos al due diligence. Y Argentina aparece luego en el ranking destacándose por valuaciones atractivas, crecimiento de sectores, estabilidad política, y empleo calificado.

Hay dos factores clave que impulsan este renovado interés de los inversores en Latinoamérica. Industrias de alto crecimiento (tecnología, energía, servicios financieros) y valuaciones competitivas que ofrecen oportunidades únicas para generar valor. La región no se presenta como un lugar para inversores tímidos. El 63% de los ejecutivos señala que los cambios políticos incrementan la incertidumbre fiscal y regulatoria. Mientras que el 58% advierte que las tensiones comerciales globales debilitan de alguna manera el atractivo de América latina. A su vez, nueve de cada diez líderes reconocen que los problemas fiscales afectaron sus transacciones. Y una cuarta parte admite que por ello colapsaron acuerdos. En respuesta, el 99% de las organizaciones está rediseñando sus estructuras de transacción para absorber el riesgo mediante mecanismos como precios contingentes y diferidos.

Las brechas más difíciles de cerrar en operaciones de due diligence se concentran en aspectos legales, fiscales y financieros, que impactan directamente en la valoración. A esto se suma un desafío cultural: la integración post-fusión es la fase más débil. Con problemas en la alineación empresarial (43%) y la armonización fiscal y legal (36%). Y la inteligencia artificial emerge como un aliado estratégico. El 77% de las empresas ya la utiliza en fases de integración y creación de valor, aunque solo el 23% la aplica en due diligence. Esta tendencia apunta a acelerar procesos y mejorar la precisión en escenarios complejos.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *